Este año he comprado un té de Navidad con te negro, chocolate, caramelo, hibisco y pétalos de rosas. No está mal pero el cuerpo me pedía algo más fuerte y lo he tenido que “tunear” con canela, cardamomo, clavo y jengibre. No existen verdades eternas, ni fórmulas magistrales perfectas. En nuestras manos está mejorar, innovar, deconstruir o desestructurar unas realidades que no nos acaban de gustar. El producto que compré era de buena calidad. Con mi aportación es más de mi gusto y espero que del vuestro. Os invito a probarlo.
Feliz Navidad a todas y a todos.