jueves, 16 de julio de 2020

Frankfurt completo

Hace mucho tiempo que ya no estoy para perritos calientes y similares. Descubrí los hoy dogs siendo un adolescente en las tiendas de bocadillos de la plaza de San Jaime de Barcelona. Más tarde llegaron las pizzas, hamburguesas, comida china... Descubri aquellos sabores en la agonia del franquismo y los inicios de la democracia. Cuando empece a estudiar en la Universidad, a trabajar, a tratar a las mujeres, a tomar fotos... 
Cuarenta años después volví a tomar un Frankfurt con queso, cebolla y bacon. El escenario era una cafetería cercana al hospital de Valle Hebrón. El motivo reponer fuerzas tras acompañar a mi anciana madre en una operación. El bocadillo me supo de maravilla, casi mejor que los de la plaza de San Jaime. Mi madre se repuso y desde entonces no he vuelto a probar los bocadillos de salchicha. Ahora que mi madre nos ha dejado me planteó volver a tomar un Frankfurt. No tengo claro a que cafetería ir. Solo sé que me he hecho mayor, que no creo en nada y que he perdido la esperanza