miércoles, 27 de agosto de 2014
No es país para viejos fotógrafos
Ni tampoco para fotógrafos prejubilados y otros colectivos que se han quedado con el culo al aire por las malas artes de este miserable gobierno que trata de sacar lo que no tiene erosionando los derechos más básicos de los trabajadores y de los ciudadanos en general. Por desgracia los jóvenes fotógrafos y la juventud en general también lo tiene mal tirando a peor.
Una fotografía cayó en la arena
Las fotografías también pueden llorar, y caer en la arena, y bailar rumba, y tocar el ventilador. Muchas gracias por tu música y por tu simpatía. Hasta siempre Peret.
martes, 26 de agosto de 2014
¿Qué hace un fotógrafo como tú en un sitio como éste?
En ocasiones los fotógrafos se meten, nos metemos, en jardines y guerras ajenas. Sin comerlo ni beberlo llueven insultos, afloran denuncias, arrecían los golpes, asfixian los gases lacrimógenos o te silban las balas... Salir bien parado es cuestión de suerte.
Es evidente que sobran conflictos y falta sentido común y justicia. Ser testigo con nuestra cámara de sucesos oscuros y/o sangrientos nos puede costar muy caro.
Es evidente que sobran conflictos y falta sentido común y justicia. Ser testigo con nuestra cámara de sucesos oscuros y/o sangrientos nos puede costar muy caro.
Los intocables de la fotografía
Si señores. Vamos a tratar de las castas fotográficas. En la asociaciones fotográficas existen como categorías; tercera segunda, primera, o categoría de honor. A finales del siglo XIX y principios de siglo XX los fotógrafos de estudio consideraban como "pobres diablos" a los fotógrafos ambulantes y a los minuteros. En los años treinta los fotógrafos barceloneses solían cobrar unas 10 pesetas por foto publicada en la prensa. Si no publicaban, no cobraban. Con el tiempo mejoraron un poco. Con esta maldita crisis parece que volvemos a los tiempos de la II República. La Guerra Civil forzó el exilio de muchos fotógrafos, muchas inhabilitaciones y algún que otro cruel asesinato. Muchos prestigiosos fotógrafos de prensa o de estudio tuvieron que hacerse ambulantes para sobrevivir. El progreso digital ha conllevado una bajada de ingresos en muchos fotógrafos profesionales veteranos. Y la ruina de no pocos. En su día la fotografía acabó con la vida profesional de muchos pintores y miniaturistas. El progreso forja hibridaciones de fotógrafos, contrafotógrafos, camarógrafos,estilistas, profesores, periodistas, escritores, retocadores, críticos, historiadores y buscavidas. Algunos jarnideros de Madrid deben compaginar sus obligaciones con la limpieza al precio que se desmoronen los árboles del Rito. A los fotógrafos y tambiéna otras profesiones les pasa lo mismo: más obligaciones, más dedicación, más responsabilidad y menos ingresos. Maldito progreso.
domingo, 24 de agosto de 2014
Euforias descafeinadas
Oníricos derroches.
Salvajes incertidumbres.
Vacíos certeros.
Levedades anhelantes.
Nostalgias tardías.
Euforias descafeinadas
Salvajes incertidumbres.
Vacíos certeros.
Levedades anhelantes.
Nostalgias tardías.
Euforias descafeinadas
Melancolía y fotografía
No andan los tiempos para tirar cohetes. Aunque las cosas nos vayan bastante bien, no podemos dejar de envolvernos por un difuso y persistente sentimiento de tristeza. El uso terapéutico de la fotografía nos puede ayudar a mejorar estos sentimientos depresivos. Fotografiar con ojos de artista, documentalista y, sobre todo, con sentido del humor nos ayudará a sentirnos mejores y olvidar por un buen rato que el mundo no va bien ni nosotros tampoco. La práctica regular de la toma de imágenes, su edición y su difusión elevará varios puntos nuestras defensas contra el tedio y el desencanto.
Afectos y efectos fotográficos
Todos deseamos ser amados y respetados. A nuestras fotos les deseamos lo mejor de lo mejor. Para conseguir la admiración e incluso la veneración de nuestros semejantes solemos someter a nuestras imágenes a una especie de maquillaje sobrecargado a base de trucos de cámara de laboratorio o de ordenador. Caemos en el error que con afeites y trucos de magia excesivos nuestras fotografías serán más reconocidas. La belleza sobrecargada o el documento supermanipulado suelen dar más lástima que otra cosa
Antoni Arissa, crítico fotográfico
Nota: Estamos preparando, una publicación, una exposición y un congreso sobre el tema. Contacta con nosotros si te interesa. (23/8/2014, JM Torres)
En junio de 1927 la revista El Progreso Fotográfico publica una dura crítica de Antoni Arissa sobre una exposición fotográfica celebrada en el CEC:
En junio de 1927 la revista El Progreso Fotográfico publica una dura crítica de Antoni Arissa sobre una exposición fotográfica celebrada en el CEC:
“En
tres de las Salas de nuestra primera entidad excursionista están
expuestas al público un interesante conjunto de fotografías de sus
socios. A primera vista, y prescindiendo naturalmente de la Sala
dedicada a fotografías de deportes de invierno (pues sabemos de
antemano lo que veremos en ella o cuál es su finalidad), nos damos
cuenta de que visitamos una Exposición de obras de fotógrafos
excursionistas, por la diversidad de sus asuntos y documentación de
bellos lugares, excluyendo, claro está, de esta consideración, en
limitado número de pruebas que, por su acabada ejecución, destacan
ventajosamente del importante resto.
En
general, no vemos en esta Exposición aquellas obras premeditadas, de
trípode seguro y encuadramiento rebuscado que, a veces con un poco
de espera, un leve rayo de sol nos hace resaltar un término o nos
define un infinito… Nos hablan claramente en la febrosidad del
artista caminante que mientras pierde un tiempo en el enfocamiento de
un crepúsculo tempestuoso que a él le cautiva, obliga a sus
compañeros a alejarse apresuradamente del incógnito desenlace de
aquel caer de la tarde.
Ciertamente
nos duele que una entidad que cuenta con un selecto número de
fotógrafos no haya demostrado plenamente que pueden y saben hacer
una Exposición digna de alabanza ahora, en estos momentos en que
todos los que a este arte nos dedicamos parece despertamos de un
sopor que mutuamente nos transmitíamos, que la prensa local nos
ofrece sus páginas y nos da apoyo, que celebramos las primicias de
un Salón Español de Fotografía y estamos en vísperas de un
Internacional. Ahora era tiempo amigos, de que nos demostraseis
prácticamente que se puede hacer fotografía documental sin perder
aquella nota artística que le dignifica y no decae en el deplorable
efecto de postal ampliada: en el campo, concibiendo ideas, y en el
laboratorio, dándoles vida con adecuados procedimientos. No queremos
con nuestras palabras enseñaros nada, pues sobradamente tenéis
demostrado en varias ocasiones vuestras aptitudes. Acéptalas como
estímulo, como ruego, para que vosotros, los que podéis con vuestro
criterio, no hagáis lo que la mayoría, fotografiar: con un buen
aparato y escasos conocimientos todo el mundo es apto. Cread, esa es
vuestra misión, en estos bellos parajes, en nuestros momentos exuberantes en vegetación, en movimiento, en luz; en nuestras calles, en todas partes encontraréis motivos suficientes para crear,
recordando, no obstante, los lugares visitados. Merecen ser citadas
en primer lugar las colecciones de Claudio Carbonell, quien nos
demuestra una vez más su perfecto conocimiento del arte de la luz.
Los interiores de R. Carbonell y los no menos interesantes de
Joaquín Torras. Los retratos de Francisco Blasi, siendo muy
acabados, les falta naturalidad, nota imprescindible para el fin
propuesto por su autor. M. Gausachs expone una colección espléndida por sus asuntos, no por su pintura, que a nuestro entender la
desmerece, y por este orden podríamos ir citando algunas más, que
desistimos por falta de espacio.”
(ARISSA,
El Progreso
Fotográfico, 1927,
junio, 139)
La
Retina del Sabio (1998, 232-33)
sábado, 23 de agosto de 2014
Hasta que la fotografía nos separe
Hagan memoria y recuerden cuantos roces, problemas, dramas y tragedias han tenido y dejado de tener con sus parejas y/o ex-parejas por su (nuestra) desmedida afición por la fotografía. Existen hombres y mujeres santos y la mayoría han convivido con fotógrafos-artistas, fotógrafos aficionados, fotógrafos profesionales, o con críticos e historiadores de la fotografía. En el caso de que existiera el Cielo o el Paraíso, esas sufridas personas entrarían en ellos de cabeza. Allí se pasarían la eternidad sin tener nada que ver con las sales de plata, las emulsiones nobles, los sensores digitales, los flashes de magnesio, los fijadores o los programas de retoque.
En verdad es muy difícil mantener una familia feliz o un nidito de amor con tu pareja pasando horas y horas retocando fotos en un recalentado ordenador, revelando en un oscuro y húmedo laboratorio o llenado la casa de viejas fotos, libros amarillentos y cámaras cochambrosas.
En verdad es muy difícil mantener una familia feliz o un nidito de amor con tu pareja pasando horas y horas retocando fotos en un recalentado ordenador, revelando en un oscuro y húmedo laboratorio o llenado la casa de viejas fotos, libros amarillentos y cámaras cochambrosas.
Cachondeo y balas de fogueo
Esta bien tomarse a risa la fotografía. Ahora mismo lo estoy haciendo y lo paso de muerte. Pero me entristece el exceso de alcohol, cachondeo y otros excesos que llevan ciertos individuos e individuas cuando ametrallan con sus móviles a sus compañeros de juerga y los escenarios de sus fechorías. En ocasiones como ahora en la Barceloneta se los pilla en pelota picada y perpetrando procacidades y exabruptos varios. Bien está pues disparar con balas de fogueo y registrar estos excesos para su supresión y/o control.
Ostentaciones y lamentaciones fotográficas
La mayoría de los fotógrafos somos una extraña mezcla de presumidos y de llorones. En general se presume de buenas cámaras y se escuchan desgarradores lamentos por lo mal que "salen" nuestra fotos. Es cierto, también existe casos inversos. Pero son muchos menos. Somos tan tontitos que nos creemos a pies juntillas a la publicidad y pensamos que mejoraremos nuestras imágenes con el último modelo de cámara, de ordenador o de programa de retoque. Por el contrario, apenas encontramos tiempo y ganas para estudiar imágenes de los grandes fotógrafos y de tomarnos nuestro tiempo para tomar y editar las fotografías.
La soledad del fotógrafo sin fondos
O sea reflexiones en torno a la fotografía pobre, pobreza fotográfica, miseria fotográfica, fotografía miserable y cosas por el estilo.
En 1997 viajé a Cuba. Me impactaron los medios limitados y arcaicos con los que trabajaban. Al mismo tiempo sentí una profunda admiración y envidia por sus fotógrafos minuteros, los iluminadores de fotografías y por un artista fotógrafo cuyo nombre no recuerdo que me enseñó unas fotos realizadas por fuerza y necesidad con material caducado y que reflejaba situaciones de escasez general. En fin que mientras hay vida hay esperanza y que incluso con escasos medios se pueden hacer maravillas.
Por otra parte constatar que algunos fotógrafos del primer mundo que comen caliente todos días, duermen en un lecho confortable y disponen de equipos fotográficos sofisticados, mendigan aquí y allá dinerillos para proyectos tan interesantes, pero no más, que la de los citados fotógrafos cubanos y otros que tratan de hacer un trabajo digno con medios muy limitados.
En 1997 viajé a Cuba. Me impactaron los medios limitados y arcaicos con los que trabajaban. Al mismo tiempo sentí una profunda admiración y envidia por sus fotógrafos minuteros, los iluminadores de fotografías y por un artista fotógrafo cuyo nombre no recuerdo que me enseñó unas fotos realizadas por fuerza y necesidad con material caducado y que reflejaba situaciones de escasez general. En fin que mientras hay vida hay esperanza y que incluso con escasos medios se pueden hacer maravillas.
Por otra parte constatar que algunos fotógrafos del primer mundo que comen caliente todos días, duermen en un lecho confortable y disponen de equipos fotográficos sofisticados, mendigan aquí y allá dinerillos para proyectos tan interesantes, pero no más, que la de los citados fotógrafos cubanos y otros que tratan de hacer un trabajo digno con medios muy limitados.
jueves, 21 de agosto de 2014
Chulería, Utopía,y Fotografía
Para bien y para mal los fotógrafos, y también los parafotógrafos, y los contrafotógrafos, andamos sobrados de utopía y de chulería. Chulería porque quién más quién menos se cree uno de los mejores fotógrafos del universo. Utopía porque piensa que con su "arte" puede cambiar el mundo y hacerse rico.
Héroes y villanos
Parece que la fotografía está perdiendo protagonismo a pasos agigantados como medio informativo. La imagen en movimiento ha sido la protagonista para mal y para bien de casos tan mediáticos como el del reciente asesinato de un periodista norteamericano por terroristas islámicos y la presunta violación que luego un vídeo demostró ser una relación sexual consentida.
Viaje al país de los fotógrafos
Cansado de tanta crisis, corrupción y desencanto opté por emigrar al país de los fotógrafos. Resulta casi imposible ubicarlo en el espacio y en el tiempo. Allí pueden verse más procesos fotográficos que los descritos en la Encyclopedia of Printing, Photographic and Photomechanical Processes del canadiense Luis Nadeau. Existen fotógrafos que utilizan la daguerrotipia, el colodión, el calotipo, la platinotipia, todo tipo de emulsiones nobles, y por su puesto el gelatino-bromuro. He visto trabajar con Minox, Leica, Rolleiflex, Kodak Retina, Ermanox, Exakta, y Voitgländer. En fin, una pasada. Resulta fácil trabajar en estudios iluminados con luz natural o con las más moderna iluminación eléctrica. Desde luego están presentes todas las novedades digitales. Inclusive es posible ver artilugios que no existían cuando emigré y que supongo que los japoneses inventarán tarde o temprano. Resulta imposible cuantificar las salas de Exposiciones. Para que se hagan una idea es como mil veces más grande que las exposiciones veraniegas que montan en Arles, y todo gratis. Incluidas las "soirées" con cena fría, champagne y mucho más. Las bibliotecas tienen todos los libros y revistas de fotografía conocidos. La sección de fotografía de la Biblioteca Nacional de Madrid o el Departament de Fotogràfia del MNAC quedan como renacuajos en comparación con los millones de millones de fotografías que pueden verse con facilidad. Miles de bibliotecarios y archiveros se turnan para enseñarnos las mejores fotos de la historia de la fotografía y las que se nos ocurra. Conseguir modelos resulta un poco más complicado. Pero si te pones en lista de espera puedes fotografiar a las y los mejores modelos, y actores que te puedas imaginar. En unos días y por lo que cuesta un menú del día en un restaurante medio tienes a los rostros más fotogénicos, los cuerpos más estilizados y a los mejores interpretes. También andan sobrados de todo tipo de paisajes de playa, montaña, valle, desierto, selva y sabana. La caza fotográfica está mejor servida que en el parque Kruger. Andan sobrados de plantas. Hasta disponen del monstruo de la "Tienda de los horrores". Por supuesto puedes revelar o mandar revelar tus fotos de muchas maneras. A tu disposición tienes laboratorios digitales con todo tipo de programas de retoque. Si necesitas aprender alguna cosa dispones de los mejores catedrático, fotógrafos creativos y planes de estudio de academias privadas. Pero si quieres aprender de verdad tienes la oportunidad de pedir un programa personalizado y en vez de machacarte con rollos teóricos te ofrecen una enseñanza realmente instructiva. No te preocupes por los ladrones de lo ajeno, los inspectores de hacienda, los políticos corruptos, los venenos fotográficos, los bichos peligrosos, o los daños colaterales. Te sentirás como en una especie de Brigadoon. Sólo que en vez bailar podrás fotografiar y disfrutar de la fotografía todo lo que quieras. Por cierto, allí no encontrarás teóricos, críticos, ni tipos pesados como yo. Es todo un alivio.
Bueno, parece que he vuelto a soñar despierto. Disculpen las molestias.
Bueno, parece que he vuelto a soñar despierto. Disculpen las molestias.
Estúpidos fotógrafos blancos
Demasiados occidentales vamos tan faltos de raciocinio como sobrados de dinero. Por eso pasamos la mayor parte de nuestros viajes con la cámara o las cámaras al hombro en lugares con sueldos mensuales de menos de 100 euros. Con nuestra ostentación fotográfica y de todo tipo llamamos la atención de sujetos que se agencian de lo ajeno de forma distinta a la de ciertos políticos.
La discreción no suele ser una virtud de los turistas. Pero gracias a ella se han salvado bastante bienes y algunas vidas.
La discreción no suele ser una virtud de los turistas. Pero gracias a ella se han salvado bastante bienes y algunas vidas.
Perros abandonados y fotos abandonadas
Cuando veo una foto abandonada tengo casi la misma sensación de malestar y tristeza que cuando observo o tengo noticias de una mascota abandonada. Seguro que los amantes de los animales pensaran que exagero. Pero se equivocan. Yo también respeto a los animales domésticos y les deseo lo mejor de lo mejor. Pero ver fotos tiradas en los alrededores de los contenedores me pone enfermo. ¿Cuántas de ellas habrán sido cruelmente troceadas por una tijera o un destructor de documentos?. ¿Cuántas fotografías habrán sido víctimas del fuego, el sol, el agua, o los insectos?
Con cada fotografía que desaparece, muere un instante, un recuerdo, una mirada, y un sentimiento.
Con cada fotografía que desaparece, muere un instante, un recuerdo, una mirada, y un sentimiento.
Alegrías y alergias fotográficas
Pocas aficiones deparan tantas alegrías y alergias como la fotografía. Fijar el rostro de tus seres queridos, los instantes decisivos de tus aficiones favoritas o la belleza de ciertos paisaje suele ser fuente de grandes satisfacciones en el momento de apretar el obturador y también cuando se evocan esos recuerdos con el visionado de las fotografías
Los productos químicos o el flash de magnesio en el pasado y las pantallas en la actualidad son fuente desestabilizaciones orgánicas molestas y en ocasiones graves. El polen y otros alergénicos transforman excursiones fotográficas en un valle de lágrimas.
No hay pues rosas sin espinas.
Los productos químicos o el flash de magnesio en el pasado y las pantallas en la actualidad son fuente desestabilizaciones orgánicas molestas y en ocasiones graves. El polen y otros alergénicos transforman excursiones fotográficas en un valle de lágrimas.
No hay pues rosas sin espinas.
martes, 19 de agosto de 2014
Paraísos fiscales y paraísos fotográficos
Todos tenemos claros que diablos es un paraíso fiscal. Menos claros son los paraísos fotográficos. En los paraísos fiscales se esconden oscuros trapicheos. Los paraísos fotográficos son lugares idílicos donde realizar buenas fotografías y/o comprar cámaras y accesorios a precio de saldo.
lunes, 18 de agosto de 2014
Fotografiando orines (o casi)
Hacía las 12 de la mañana paseo por los alrededores del Parque de la Ciudadela de Barcelona. Observo que sale de un portal una mujer de unos 35 años, pelirroja, y vestida con bata de estar por casa entreabierta que deja ver unas piernas más bien delgadas. Mi ojo clínico se fija en...lo que lleva en su huesuda mano derecha; un bote de orina oscura medio lleno o medio vacío que pasea con cierta ostentación y con una sonrisa de oreja a oreja. Me pregunto si se quitará la bata de un momento a otro o tal vez le tiré la supuesta orina al primer desgraciado o desgraciada que pase. Por si acaso me aparto prudentemente y saco de mi bolso mi cámara de bolsillo. No sean mal pensados. La señora entró en una tienda de veterinaria que había a dos calles de su casa. Y ahí se acaba la historia. Adivinar si se trata de orina de perro o de gato es asunto suyo.
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