domingo, 26 de abril de 2020

Matarse lentamente

Ante la epidemia de coronavirus ,a gente hace todo lo posible por sobrevivir. Pero al mismo tiempo no dejan de matarse lentamente, El consumo de tabaco y de alcohol aumenta. La gente bebe y fuma como si no hubiera un mañana.

No somos nada

No somos nada.
No somos nadie
No somos de piedra.
No somos ni Romeo, ni Julieta

La fé

La fé mueve montañas de fanáticos intolerantes. El fútbol, la política, la economía, el nacionalismo, el internacionalismo y otras cosas parecidas también.

Los celos

Los celos y la envidia queman más que la pasión.

Vejez

Vejez, maldito desastre, llegas para quedarte.

El vacío

El vacío nos llena de incertidumbre

La nada

La nada nos ahoga

El día a día

El día a día es una agonía

viernes, 3 de abril de 2020

La muerte y el coronavirus

No tengo miedo a la muerte. Pero me da mucho respeto. Esta pandemia no ha alterado mis creencias:

Creo en la enfermedad, el dolor, la muerte, la investigación, la teoría de la evolución, la duda, la ternura, el afecto, la amistad, en la justicia, la igualdad, la diversidad, la poesía, la lectura, la tolerancia, la humildad, la sensualidad, la democracía, la diosa razón, la diosa fortuna, y cosas por el estilo

 

Fotografía y coronavirus.

Es triste llevar demasiado tiempo sin tomar fotos y todavía más sin gestonarlas en el ordenador. Es triste no saber donde tengo aparcada mi queirda Canon G9. Es triste no captar imágenes con el teléfono móvil. Es triste visitar pocas exposiciones y charlas fotográficas. Pero con la crisis del coronavirus la fotografía queda aparcada por una buena temporada. Observo con curiosidad las imágenes que captan los fotógrafos de prensa. Creo que algunos fotoperiodistas también están fotografiando está catástrofe humanitaria. Pero las circunstancias me han reservado otras misiones: 
  • Cuidar de mi familiar
  • Cuidar de mi comunidad de vecinos como presidente
  • Ejercer de administrativo sanitario en un centro de urgencias.

Escribir poco y mal

Es triste escribir poco y mal. Mucho peor es dejar de escribir este blog durante más de una año. Ha tenido que pasar esta epidemia para vuelva a escribir alguna cosa. Durante estos meses he tomado algunas notas. Pero lo mejor que hecho ha sido envejecer con cierta dignidad y poco más. Ahora toca recluirse. Toquemos madera.

Cuarentena

Es triste hacer cuarentena. Pero mucho más triste es lo que pasa si no la guardas.

Dormir poco

Es triste dormir poco. Pero mucho más triste es dormir para siempre.

Bajar escaleras

Es triste bajar siete pisos por las escaleras. Pero más triste es subirlos.

domingo, 13 de enero de 2019

Su último deseo






Estas cuatro hojas deseaban desafiar la majestuosidad de un gran edificio de viviendas. Siempre habían estado en el mismo sitio y desconocían monumentos y edificaciones singulares. Para ellas aquel bloque de viviendas era su dios. Aquel fue su último deseo.

domingo, 6 de enero de 2019

No quiero fallos





Errar es humano. Vivir es fallar. Me equivoco todos los días de mi vida. Todas mis fotografías tienen defectos. Mis escritos están plagados de inexactitudes. Pero el problema es que mis grandes aciertos son calificados negativamente o dolorosamente ignorados por envidiosos y resentidos.

No quiero fotos


Famosa

Ahora que estoy exponiendo en Brasil me dejo acariciar por la gloria de la fama. Sienta bien alimentar la vanidad regularmente. Pero las sobredosis y las dosis homeopáticas no dan más que problemas.

Henry Ford

La sociedad le debe mucho a Henry Ford y Henry Ford le debe mucho a la sociedad. No me gustan los coches y me horripila la producción en cadena. Pero me interesan los capitalistas que pagan razonablemente bien a sus empleados. Hacen falta muchos Ford y sobran capitalistas que maltratan económica y socialmente a sus trabajadores.

Invitar a sonreir.

En estos tiempos que corren invitar a sonreír resulta un acto de generosidad infinita y hasta de piedad suprema. Regalar sonrisas tendría que ser uno de los mejores regalos en este día de Reyes.