Hay lo que hay, pero nos emperramos en evocar otros tiempos, en idealizar un
pasado que tenía sus zonas oscuras, húmedas y frías. La fotografía realmente
existente es mucho más popular y menos elitista. Es al mismo tiempo compleja
como el enigmático Photoshop, limpia
como una tarjeta de memoria y sencilla como un pixel. Por otra parte es
popular como el teléfono móvil, pesada como una mosca cojonera y hortera como
ciertas personas con ciertos atavíos.
Pero todos los procesos fotografías han tenido sus limitaciones y sus
controversias. En cualquier caso siempre estás a tiempo de volver a practicar
la fotografía al bromuro o técnicas más antiguas.
viernes, 28 de agosto de 2015
Conservar las amistades, conservar las fotografías
No conozco ningún estudio que relacione la conservación de
las fotografías con la conservación de las amistades. Pero me atrevo a decir
que ambos asuntos están más relacionados de lo que parece. Los amigos son como
de la familia, y las fotografías también. Muchas imágenes están llenas de
viejos amigos y muchas amistades nos regalan fotografías. No importa mucho que
las fotografías y las amistades sean digitales o de las de siempre. En
cualquier caso lo importante es la ternura, la solidaridad, la compañía, la
confianza y el afecto que transmiten. Pero a pesar de las analogías no se le
ocurra cambiar a su mejor amigo o amiga por una fotografía o viceversa.
El fotógrafo como extraño
Los lugares turísticos acostumbran
a estar atestados de turistas con cámara. Lo normal es que disparen a troche y
a moche. De esta forma quien no fotografía deviene un ser un tanto extraño. En
los barrios periféricos, por el contrario, lo raro es ver algún turista
despistado y tomando fotos. Pero lo extraño es ver a un autóctono fotografiar
su entorno. La gente suele tratar de forma desconfiada a estos fotógrafos
callejeros.
El fotógrafo arrepentido
“ Lo siento mucho, me he
equivocado” Juan Carlos I
Esto de arrepentirse es más bien de monarcas, políticos y empresarios.
Los fotógrafos también meten la pata y se equivocan y deben apechugar con sus
errores y sus pifias.
Aprender a soñar, aprender a fotografiar
No es tarea fácil aprender fotografía. Pero nada más
complicado que aprender a soñar. Quien controla sus sueños seguro que es capaz
de controlar el proceso fotográfico. Mis sueños son difusos, enigmáticos, sórdidos
y esquivos. Tal vez por eso nunca seré un buen fotógrafo.
El que la sigue la consigue
El que la sigue la consigue. La fotografía tiene mucho que
ver con la paciencia, la perseverancia y la obsesión. De esta forma se
acostumbran a lograr buenas fotos. Que sean virales, se publiquen, ganen concursos o se
vendan bien ya es otra cuestión.
La mejor muerte, la mejor fotografía
La mejor muerte, la no esperada. La mejor fotografía también
suele venir por sorpresa. Pero se trata de una sorpresa relativa que no deja
desprevenido al fotógrafo.
Vigila por dónde vas, vigila por dónde fotografías
Si
vigilas por dónde vas, también debes estar alerta por dónde fotografías. La
concentración necesaria para tomar ciertas fotos nos puede abstraer del
peligro.
A mal tiempo buena cara y buenas fotos
Pero ves preparado
con ropa adecuada y una cámara todoterreno.
miércoles, 26 de agosto de 2015
Dicen que la distancia es el olvido
Dicen que la distancia es el olvido. Por el contrario la fotografía es puro recuerdo.
El olvido, la fotografía, los recuerdos, los desamores y los boleros comparten
nostalgia.
¿Ponerse a llorar o ponerse a fotografiar ?
No lo duden, antes de llorar prueben a tomar fotos, seguro
que se sienten mucho mejor.
Estreñimiento fotográfico
Dícese de cierta fotoenfermedad por la que tomar fotografías
se vuelve una labor lenta, torpe y dolorosa. Su pronóstico es lave salvo
complicaciones. Mejora con buenos paseos fotográficos, comidas ligeras, abundante
hidratación, visitas a exposiciones, lectura de libros, revistas y webs
relacionadas con la fotografía, tertulias fotográficas y cosas por el estilo.
Fotografiar con alegría. Fotografiar con cachondeo
Unas gotas de optimismo, buen humor e ironía sazonan las imágenes de forma
incomparable. Pero el cachondeo fotográfico es algo así como un vómito malsano.
La ciudad de las fotografías perdidas
Harto de vacaciones previsibles desembarqué en la ciudad de las fotografías
perdidas. No es un lugar especialmente turístico, pero allí podrán disfrutar de
lo lindo los especialistas en la teoría y la historia de la fotografía. Un
inmenso edificio de forma rectangular es la única construcción. La nave posee 30
plantas de altura y un número indeterminado de sótanos. En la entrada encontramos una larguísima mesa con
conexiones eléctricas y de internet. Un potente ordenador negro nos permite
acceder a las copias fotográficas en papel y otros soportes y a los procesos
fotográficos fotoquímicos más variados que por una razón u otra han sido
abandonados o han acabado destruidos. Una gran computadora blanca contiene todas
las imágenes digitales asesinadas en las papeleras de reciclaje de los
ordenadores, cámaras fotográficas y otros dispositivos móviles o fallecidas por
muerte súbita en discos duros, tarjetas de memoria, pen-drives, Cds y otros
soportes. En este lugar no hay avenidas, plazas, hoteles, ni restaurantes, ni
cuartos de baño. Pero los visitantes interesados por la fotografía no los
echamos en falta. He pasado horas
maravillosas recuperando cientos de imágenes que había extraviado por una cosa
o por otra. También tuve la oportunidad de redescubrir los álbumes perdidos de
Adolf Hitler, las fotografías rotas, cortadas o quemadas de las parejas que se
separan, las imágenes menos favorecidas de las modelos, las fotografías extraviadas
en correos, las fotos que se rompen, tiran o queman cada vez que se muere
alguien, los negativos destruidos por los “artistas fotógrafos” para
revalorizar sus copias únicas o limitadas, las fotos más o menos atrevidas
destruidas por censores, las fotografías que llevaban los prisioneros en los
campos de concentración nazi, las fotografías que destruyeron los fotógrafos
republicanos españoles, los “contrarrevolucionarios” soviéticos desaparecidos
en las fotografías y normalmente en la vida real y un casi infinito número de imágenes
que creía extraviada para siempre. Con
todo este material voy a preparar un novedoso estudio sobre la historia de la
fotografía. Busco un editor valiente que se atreva a publicarlo.
Si la fotografía se fuera con otro
Si la fotografía se fuera con otro la seguiría por tierra y
por mar. No pararía hasta encontrarla, le imploraría que me perdonara, le juraría
pasión eterna, proseguiría mis trabajos sobre historia de la fotografía,
visitaría más exposiciones, trataría de tomar mejores fotos y continuaría
escribiendo este blog.
lunes, 24 de agosto de 2015
Fotografía como piensas
"Vive como piensas, o terminarás pensando como vives." Mahatma Gandi
Si trasladamos esta frase de Gandi a la fotografía podría quedar algo así como "Fotografía como piensas o terminarás pensando como fotografías." Pero si piensas como fotografías en realidad estas pensando como un fotógrafo, y eso está muy bien. Y es que las fotografías son una mezcla de pensamiento y esa maravillosa improvisación que es la vida.
Si trasladamos esta frase de Gandi a la fotografía podría quedar algo así como "Fotografía como piensas o terminarás pensando como fotografías." Pero si piensas como fotografías en realidad estas pensando como un fotógrafo, y eso está muy bien. Y es que las fotografías son una mezcla de pensamiento y esa maravillosa improvisación que es la vida.
domingo, 23 de agosto de 2015
El cuerpo y la fotografía
¿Qué sería de la
fotografía sin el cuerpo humano? Seguramente mucho menos que el cuerpo humano
sin la fotografía. El ser humano ha sido, y continua siendo, el tema más
fotografiado. Sin duda la mayoría de
esos cuerpos han sido admirados, deseados,
amados o añorados por los fotógrafos. En ocasiones el modelo idolatrado
es un animal doméstico, un lugar lejano
o una afición arraigada. Pero entre la
fotografía de consumo las imágenes más anheladas suelen corresponder con
nuestros seres queridos.
Quien no se consuela es porque no quiere
“Quien no se consuela es porque no quiere”, refrán popular
Somos legión quienes buscamos la consolación en la
fotografía. Nos reconforta hacer un clic con el obturador, mirar por el visor, recordar la captura de
imágenes impactantes o admirar las
mejores fotografías de la historia de la fotografía.
Quien pilla, pilla
“Quien pilla, pilla”, refrán popular
Y sin embargo no todo vale por tomar una fotografía o por difundir imágenes que pueden molestar a ciertas personas. La osadía o la tozudez pueden depararnos grandes disgustos.
Y sin embargo no todo vale por tomar una fotografía o por difundir imágenes que pueden molestar a ciertas personas. La osadía o la tozudez pueden depararnos grandes disgustos.
Nada creas hasta que lo veas
"Nada creas hasta que lo veas", refrán popular
Los fotógrafos solemos ser demasiado confiados. Solemos pensar que tras hacer clic ya está la foto tomada y que ha salido perfecta. Pero la realidad suele ser terca y nos regala demasiados fracasos. No des la foto por acabada hasta que no tengas una buena copia en papel o una imagen que se vea bien en un monitor de un ordenador.
Los fotógrafos solemos ser demasiado confiados. Solemos pensar que tras hacer clic ya está la foto tomada y que ha salido perfecta. Pero la realidad suele ser terca y nos regala demasiados fracasos. No des la foto por acabada hasta que no tengas una buena copia en papel o una imagen que se vea bien en un monitor de un ordenador.
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