lunes, 27 de julio de 2026

Sabina, 19 06 1987

Alejandra, la hija de mi mujer, se sorprende que, yo asista a tan pocos conciertos. Tiene razón, en parte. Los años pesan, y cada vez me cuesta más afrontar los desplazamientos, las aglomeraciones y las inevitables incomodidades de un recital.

Sin embargo, mientras escucho un viejo disco de Joaquín Sabina grabado en directo con Viceversa, comprendo que hay otro motivo, mucho más profundo. La música tiene la extraña capacidad de abrir puertas que uno creía cerradas para siempre.

Había comprado una entrada para ver a Sabina en la plaza de toros Monumental. Era el 19 de junio de 1987. Unas horas antes, ETA había perpetrado el atentado de Hipercor, en la avenida Meridiana. Veintiuna personas fueron asesinadas y decenas más resultaron heridas. Aquella noche el concierto estuvo envuelto en una tristeza imposible de describir. Había menos público del esperado, pero, sobre todo, pesaba un silencio invisible que ninguna canción podía romper.

Para mí, el golpe fue todavía más cercano. Vivía y trabajaba en aquel barrio. El día anterior había estado comprando en ese mismo centro comercial. Bastó un solo día para que un lugar cotidiano se convirtiera en el escenario del horror.

Al día siguiente, 20 de junio, me correspondió guardar un minuto de silencio como secretario del comité de empresa del ambulatorio de Sant Andreu. Aquel minuto fue interminable. Un silencio cargado de dolor, de incredulidad y de una impotencia que, casi cuarenta años después, todavía no ha desaparecido del todo.

Quizá por eso ya no busco los conciertos con el entusiasmo de antes. Hay músicas que no solo despiertan recuerdos: también reabren heridas.

Y, precisamente por eso, me alegra que Alejandra pueda vivir la música de otra manera. Que disfrute de Rubén Blades, Bad Bunny o Shakira sin que cada canción arrastre el peso de una tragedia. Ojalá sus recuerdos de los conciertos estén hechos únicamente de alegría, de amigos y de noches inolvidables. Es un privilegio que mi generación, demasiadas veces, no tuvo.