Cinco minutos no dan para mucho. Pero se pueden hacer cosas importantes, interesantes o divertidas. Por ejemplo, una visita médica de urgencias, escribir una entrada de blog o contar un chiste a los amigos mientras se toma un café. Los trabajadores autónomos que trabajan solos como el vendedor de la ONCE autor del cartel tienen también sus necesidades y sus obligaciones. A nadie le gusta quedarse sin suerte o sin esperanza. Pero tal vez era prioritario desayunar o ir al lavabo.