domingo, 9 de mayo de 2010

La fotografía en las granjas

Textos
GRENE, M. (1919): “La fotografía en las granjas.” Lux
Este artículo apareció en la revista Lux en 1919. Posiblemente sea una traducción o reelaboración de un trabajo publicado por M. Grene, en alguna revista inglesa o americana. El autor ofrece consejos para fotografiar animales de granja e instalaciones agrícolas:
“Desterrada ya la suposición de que la fotografía no tendría nunca aplicación en otros campos que el del sport y el taller, con fines comerciales, nos complacemos en comunicar a nuestros lectores algunas impresiones sobre su empleo en la agricultura.
En las granjas, el aparato fotográfico gana rápidamente popularidad; muy a menudo una simple fotografía sirve para efectuar importantes transacciones en ganados, plantaciones, etc. El campo de empleo del aparato fotográfico en las granjas es ilimitado y puede proporcionar muchos provechos.
La explotación de una granja ha sufrido verdaderas transformaciones, pues, dejando la monotonía de criar aves y cultivar terrenos sin preocuparse demasiado de los productos obtenidos, el agricultor empieza a tener en cuenta el reclama de sus frutos para sacar de ellos una remuneración.
M. Grene da los siguientes consejos relativos a esta especialidad fotográfica: disponer de un fondo sólido, a cubierto del sol; emplear un motivo obscuro para los asuntos claros, y otro más claro para los objetos de sombra. Un follaje espeso, o la falda de una colina, como la pared de una casa pueden ser aprovechados, mientras no presenten un exceso de detalles. Si se trata de tomar fotografías de caballos debemos procurar que los miembros anteriores no resulten tomados demasiado de lado. Cabeza alta, inclinada en dirección a la cámara orejas tiesas. Esta posición se obtiene fácilmente llamando la atención del animal en la dirección deseada. Si necesitamos para la pose un ayudante, debemos colocarlo junto al animal, y no muy separado.
Tratándose de fotografiar vacas, debemos dedicar especial atención a las partes posteriores del animal, para hacer resaltar su presentación. La cabeza inclinada a un lado ligeramente, para alcanzar el ojo, dando así más vida a la fotografía.
Los borregos deben fotografiarse individualmente, para evitar los grupos confusos que casi siempre se observan en las fotografías de rebaños, haciendo que apenas se distinga el tipo del animal. También debe evitarse el aire, para que la lana, al moverse, no perjudique el resultado.
La vaca lechera no debe fotografiarse nunca de frente, pues procediendo así sus regiones anteriores parecerán más grandes de lo que realmente son y darán al animal la apariencia de un buey. Debemos hacer resaltar las urbes y las regiones posteriores, partes útiles del animal.
Estos principios tienen aplicación en todas las labores de la granja. Hemos visto fotografías de campos de trigo, de viñedos, admirablemente presentadas, formando trípticos. En una vista aparecía el campo sembrado en conjunto, en otra podían contarse fácilmente el número de plantas desarrolladas en cierta extensión, y en la última se apreciaba el tamaño de los racimos.
Tratándose de plantaciones de árboles, la fotografía puede dar grandes facilidades a los peritos, pues a veces antes de decidirse a ir personalmente al lugar objeto de su visita, pueden juzgar fácilmente la importancia de la arboleda cuyo valor y extensión deben apreciar.
Y no hablemos de representar fotográficamente el valor de una instalación agrícola, ya que saltan a la vista las facilidades que proporciona nuestro arte a tal objeto (Lux, agosto, 1919, 13-14)

Usos didácticos de la fotografía científica

Los usos didácticos de la fotografía científica en la Escola d’Agricultura

Los profesores y colaboradores de la Escola Superior d’Agricultura, instaurada en 1911 por la Diputación de Barcelona, realizaron fotografías de botánica, zoología y fotomacrografía. Las imágenes fueron tomadas o compradas para usos didácticos. En el centro se impartió la asignatura de dibujo. Alrededor de 1930 tenemos documentada la existencia de un laboratorio de fotográfico (GALÍ, 1979-1986, Llibre VI, 53). Sin embargo, nunca se cursó la asignatura de fotografía.
En la década de los 20 y sobre todo durante la II República se desarrollaron en la Escola Superior d’Agricutura, destacados trabajos de fotografía aplicada a la agricultura y a la zootecnia. Conviene subrayar el trabajo de tres profesores interesados por la fotografía; Marià Faura, Casimir Brugués y José Ramón Bataller. Es fundamental destacar el trabajo del fotógrafo Emili Godes, director de fotografía de la revista Arxius de l’Escola Superior d’Agricultura.
En el Museo de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya se encuentran depositadas 25 cajas con más de 350 diapositivas de proyección de vidrio, 8 x 10 cm, procedentes de la antigua Escola Superior d’Agricultura. El fondo está fechado a partir de 1917. Es un material didáctico utilizado por los profesores para dar clases. La temática está relacionada con la docencia: plagas, enfermedades de los cultivos, astrononomía, geología…
Algunas de las fotografías son reproducciones de libros y de textos diversos. Otras son diapositivas compradas, como las editadas por Ed. Liesegan, Düsseldorf, dedicadas a la didáctica de la astronomía. También encontramos imágenes tomadas por los profesores. Destacan las placas autocromas Lumière de minerales realizadas por Faura i Sans. En la actualidad las placas autocromas se conservan en muy mal estado.
Casimir Brugués (Barcelona, 1863-1940) era licenciado en farmacia. Fue profesor en la Facultad de Farmacia y en la Escola Superior d’Agricultura, dónde impartió las asignaturas de Física, Física Agrícola, Meteorología, Geografía física agrícola, y Geología. Miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona. Es autor de un manual de fotografía a través del microscopio, Ensayos de microfotografía aplicada a la farmacia (1902).
El geólogo Marià Faura i Sans (1883-1941) fue un señalado colaborador del Museo de Geología del Seminario Conciliar y del Centre Excursionista de Catalunya. Faura escribió un manual de fotomicrografía La microfotografía en colors aplicada a la petrografía, Barcelona, 1917. En su obra Faura describe una enorme máquina de fotomicrografía instalada en La Escola Superior d’Agricutura.
José Ramón Bataller (1890-1962) fue discípulo de Faura y Sans. En sus trabajos Bataller utilizó ampliamente la fotografía, en especial la fotomicrografía.
El zoólogo Francisco García del Cid y de Arias (1897-1967) fue profesor desde 1917 en la Escola Superior d’Agricultura. García del Cid trabajó en la Cátedra de Entomología de la Universidad de Barcelona, donde colaboró el fotógrafo Emili Godes. García del Cid publicó en 1935 “Nou sistema senzill i exacte per a reproduir gràficament l'estructura de les ales dels insectes.” En este trabajo propone colocar el ala de un insecto en el portanegativos de la ampliadora y proyectarlo directamente sobre un papel fotográfico:
“Un dels punts més ingrats en l’ensenyament de l’Entomologia, és l’estudi de la disposició oferida per les nervacions que solquen les ales dels Insectes: l’alumne no afeccionat a aquest estudis, ni prova tan sols de cercar el que si li demana i els que sentint-se atrets per l’Entomologia, tracten d’endinsar-se en aquesta captivadora branca de la Zoologia, troben serioses dificultats abans no estan en condicions de dominar la nomenclatura de les nervacions.
La representació esquemática de les ales a la pisarra, no té res de planera i manquen en el comerç làmines d’utilitat didàctica palesa per a tot aquell que tingui experiència docent i senti la noble vocació del professorat.
Les proves fotogràfiques que il.lustren aquesta nota, són testimoni de la fidelitat amb què poden obtenir-se còpies perfectes de les ales a estudiar; la manera d’obtenir-les no pot ésser més senzilla ni més econòmica. Sepárades de l’Insecte les ales a preparar, són col.locades en mig de dos vidres mantinguts adherits mitjanbçant tires de paper engomat com les usades en fotografia per muntar diapositives. Ajustada la preparació obtinguda en el xassis de l’ampliadora fotogràfica, igual com si es tractés d’una negativa ordinária, dóna una projecció impecable, de focus perfecte i per tant ampliable a mesura de les nostres necessitats.
De vegades convé estovar les ales a favor de reactius adequats, abans de col.locar-les entre els vidres per tal d’evitar que la press les trenqui o bé aclarir-les prèviament per a donar-los la màxima transparència.
Aquest nou mètode no té la menor dificultat tècnica i permet, en canvi, d’obtenir còpies perfectes a preu mínim, puix que ens estalvien l’adquisició i manipulació de plaques negatives i hem d’adquirir tan sols el paper sensible que rebrà la prova engrandida, normal o reduïda a voluntat.” (GARCÍA DEL CID, 1935, 55-56)
Debemos destacar la obra del fotógrafo profesional Emili Godes Hurtado (Barcelona, 1895-1970). Godes trabajó en los años treinta para la Escola Superior d'Agricultura, donde fue director de fotografía de su publicación Arxius de L’Escola Superior d'Agricultura. Godes cultivó con enorme precisión técnica y artística la fotografía de aproximación, la fotomacrografía de asuntos botánicos y zoológicos. En 1925 trabajó como responsable de Laboratorio de la casa Cuyàs de Barcelona. Socio de la Agrupació fotográfica de Catalunya, participó en diversos concursos y exposiciones. Su interés por la fotografía técnica y científica comienza a partir de la Exposición Universal de 1929.
En los años 30 Godes colaboró con la Cátedra de Entomología de la Universidad de Barcelona y con el Institut d’investigacions pesqueres de Barcelona. Su obra se expuso en la Primavera Fotogràfica de 1996:
“Si els impulsors de la Nova Objectivitat van arribar a aquesta pràctica per la via de les idees, Godes, contràriament, hi va arribar per la via de la práctica. Davant de l’excessiu subjetivisme de la fotografia convencional, els alemanys reclamaven més objectivitat, més compromis amb la realitat, perquè entenien la fotografia com un art i una tècnica, com una nova opció de mirar el món i d’escorcollar la realitat, més enllà dels sentimentalismes. En canvi, Godes, que després del 1929 se sent un home del seu temps, es posa al servei de la ciència, de la indústria i de la cultura editorial i ho fa en el més empíric dels sentits i sense renunciar mai als valors estètics. En això Godes coincideix amb la denominada fotografia fotogràfica que Renger-Patzsch defineix en el llibre Die Welt ist schön (El món és bell) del 1928, en el qual equipara la natura i la tecnologia. Pels fotògrafs d’aquella generació, i també per Godes, havia arribat l’hora de deixar ‘la pintura en mans dels pintors i d’intentar amb els mitjans de la fotografia de crear unes imatges pròpies, capaces d’existir per elles mateixes’, segons va dir Renger-Patzsch.” (GIRALT-MIRACLE, 1996, sp).

sábado, 8 de mayo de 2010

La fotografía en la escuela de artes y oficios

Manuel VEGA y MARCH publicó en 1920 Escuela de Artes y oficios y Bellas Artes. Memoria del curso de 1919 a 1920. En la obra se relaciona el material fotográfico empleado por esta escuela:
“Material de enseñanza adquirido curso de 1919 a 1920
Clase de Modelo y Vaciado. Clase de Concepto del Arte e Historia de las Artes Decorativas: 133 diapositivas: 2000 pesetas
Clase de Teoría e Historia de las Bellas Artes: 133 diapositivas: 2000 pesetas
Clase de Perspectiva: Varias fotografias, planos, dibujos, acuarelas y teatrinos: 300 pts
Biblioteca: 40 pruebas fotográficas (archivo Mas): 80
Material de enseñanza adquirido curso de 1920 a 1921
Clase de Dibujo artístico: Una colección de reproducciones escultóricas en fotograbado; 40 pts.
Clase de concepto del Arte e Historia de las Artes Decorativas: 200 diapositivas: 300 pts.
Clase de Teoría e Historia de las Bellas Artes: 366 diapositivas: 192, 37 diapositivas: 108 pts
Clase de Composición Decorativa (Escultura): 25 fotografías de fragmentos decorativos, de distintos estilos. 100 pts
Material de enseñanza adquirido curso de 1921 a 1922
Material de enseñanza adquirido curso de 1922 a 1923
Clase Compos, Decorativa (Escultura) 50 fotografías de diferentes estilos: 100 pts.
Clase de Teoría e Historia de las Bellas Artes: 33 diapos: 50 pts
125 diapos; 250 pts
Richer Anatomía artística: 56. 25 pts
Material de enseñanza adquirido curso de 1923 a 1924
Clase Concepto del Arte:133 diapositivas; 200 pts
Clase de Teoría e Historia de las Bellas Artes: 160 diapos: 200 pts.”

La utilización de la fotografía en la enseñanza

 La utilización de la fotografía en la enseñanza

A lo largo de esta obra y sobre todo en este capítulo hemos podido observar diversas referencias hacia los usos didácticos de la fotografía científica. Sirva este apartado como recapitulación y profundización.
Las fotografía aplicada a la enseñanza se suele presentar en dos soportes; papel y diapositiva de proyección. Las copias en papel acostumbran a ser imágenes de buena calidad. De esta forma, los estudiantes disponen de buenas imágenes como modelo para la enseñanza del dibujo, la arquitectura, la medicina, o la ingeniería. Un buen ejemplo lo encontramos en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona, cuyo archivo fotográfico fue consultado,entre otros, por el genial arquitecto Gaudí (HUGHES, 1992, 633):
“Tiene ademas varias colecciones muy completas de fotografías de todos los países, estilos y obras modernas, algunas de gran tamaño; colecciones de láminas, grabados y dibujos inéditos, etc.” (Anuario de la Universidad literaria de Barcelona, 1897, 214-215)
En las academias de arte también se utilizó la fotografía como modelo para aprender a dibujar. En la enseñanza de la historia del arte para conocer de una forma más fidedigna los objetos de estudio. Disderi fue precursor en la reproducción de las obras de arte. Los Hermanos Alinari fotografiaron numerosas de obras arte y monumentos notables.
También encontramos ejemplos en el Hospital de la Santa Cruz con el doctor Giné y con el doctor Soler (1874), y en la fundación de un Gabinete de Fotografía Médica de la Facultad de Medicina de Barcelona (1895). En la Escola Superior d’Agricultura realizaron fotografías didácticas Faura, Bataller, Brugués y Godes, entre otros.
Las diapositivas de proyección, además de fotografías originales, suelen presentar reproducciones de libros, de gráficos y de esquemas. Uno de los ejemplos más emblemáticos lo encontramos en las fotografías de Karl Bloosfeldt, quien trabajó siempre con diapositivas de proyección. En Barcelona el neurólogo Lluís Barraquer i Roviralta, fue pionero en el uso de las diapositivas de proyección. En el CEC también se ofrecían periódicamente proyecciones de diapositivas.
La fotografía es presentada como un medio de publicidad de los avances tecnológicos. Un buen ejemplo son los usos de la energía eléctrica. Hacia 1915 la empresa norteamericana General Electric realizó diapositivas de proyección y películas didácticas, para dar a conocer sus productos. Este material fue utilizado por algunas compañías eléctricas barcelonesas.
Las primeras noticias sobre la utilización de la fotografía como material didáctico en la Universidad de Barcelona, aparecen en la Escuela de Bellas Artes y en la Escuela Superior de Agricultura.
Tal como señala el Anuario de la Universidad literaria de Barcelona, 1896-97:
“Escuela de Bellas Artes. Biblioteca:
La masa principal y más importante de obras pertenece á la Academia. Entre las mismas merecen citarse la colección de fotografías, en carteras del Museo Británico de Londres que comprende el arte asirio, el egipcio, el griego, el etrusco romano, el de la Edad Media y la colección de sellos de soberanos y corporaciones, series todas interesantísimas y de gran utilidad para el estudio; los monumentos arquitectónicos de España, soberbia edición costeada por el Estado; la Collection Spitzer, fotograbados y cromotipias de preciosos objetos suntuarios con monografías para cada grupo; numerosas fotografías de frescos y cuadros de las diversas escuelas pictóricas; fotografías de la Armería Real, de los Tapices de la Real Casa hechas por Laurent de Madrid; obras antiguas excelentes para conocer la historia del Arte, y regular número de obras modernas pertenecientes al mismo objeto.” (Anuario de la Universidad literaria de Barcelona, 1896-97, 198-99)
Desde entonces se utilizó de forma habitual la fotografía en la enseñanza de las Bellas Artes, ya fueran diapositivas, fotografías en papel, o fotograbados. Una relación del material fotográfico utilizado en la Escuela de Artes y Oficios y Bellas Artes puede verse en la Memoria del curso de 1919 a 1920. (VEGA, 1920)
“Escuela superior de Arquitectura de Barcelona
Tiene ademas varias colecciones muy completas de fotografías de todos los países, estilos y obras modernas, algunas de gran tamaño; colecciones de láminas, grabados y dibujos inéditos, etc.” (Anuario de la Universidad literaria de Barcelona, 1896-97, 214-215)
En 1897 en la Facultad de Medicina se produce el nombramiento de Cèsar Comas como fotógrafo y radiógrafo de la Facultad.
El traslado de la nueva Facultad de Medicina al Hospital Clínico propició el montaje de una Galería Fotográfica muy bien preparada. También se montó una flamante Sala de proyecciones, donde se pasaban diapositivas:
“Sala de proyecciones.- Contigua á los anfiteatros de Anatomía existe una escala de proyecciones de forma rectangular, en donde caben, cómodamente sentados, ciento veinte alumnos.
El material de proyecciones de que se dispone consta: de un aparato ‘Molteni’ con arco voltaico y regulador automático, y de un excelente microscopio de proyección del mismo fabricante. En el testero de la sala se ve una pantalla de lienzo y un encerado á cada lado, en los cuales se dibujan esquemas ó se escriben cuadros sinópticos referentes á la lección ó al asunto del día. La sala queda á obscuras haciendo girar los interruptores situados en la mesa destinada al profesor ó conferenciante.
La Facultad utiliza una magnífica colección de diapositivas que representan preparaciones del natural, cortes de cadáveres congelados, láminas de los mejores atlas y obras clásicas, y otras, en fin, son reproducción de clisés obtenidos á beneficio de los rayos X. La mayor parte de estas diapositivas son de asuntos concernientes á la Anatomía humana descriptiva y en particular al sistema nervioso.
La utilidad que á la enseñanza reporta este medio de demostración está al alcance de todos. Es un procedimiento vulgar en las Universidades alemanas, donde no hay aula que no tenga su aparato de proyección. En nuestro país va extendiéndose su uso de unos cuantos años á esta parte, y hoy son bastantes los centros docentes que disponen de uno ó varios aparatos.
Es conveniente, por lo que á la enseñanza de la Anatomía se refiere, que la primera noción que sobre un asunto cualquiera recibe la muchedumbre escolar, sea breve, clara y objetiva á ser posible, y consideramos como uno de los medios de mayor eficacia para lograr todo esto el que los oyentes puedan seguir de visu el hilo de la explicación.
Claro está, que como único medio de enseñanza resultaría incompleto, y más propio de colegios é institutos de segunda enseñanza que de una facultad de Medicina, donde los conocimientos adquiridos hay que ponerlos muy pronto á contribución de los más árduos problemas patológicos. No hay más que una sola anatomía que sea útil al cirujano, y es esta la que se aprende disecando, así como los conocimientos de patología, útiles en la práctica, son los adquiridos en las clínicas, previo estudio de los textos.
Consideramos la proyección como un excelente medio para entender y darse á entender; conseguido ésto, pierde toda su utilidad y debe ser sustituída por el trabajo objetivo en el laboratorio, en la sala de disección y en las enfermerías.” (Anuario de la Universidad de Barcelona, 1906-1907, 61-62)
El departamento fotográfico o “Galería Fotográfica” se encontraba dentro del llamado departamento de Terapéutica física contaba con las secciones de Röntgenología, Radioterapia, Electroterapia, Hidroterapia, Aeroterapia, Fototerapia Yatrogimnasia y prácticas de masaje:
“Antes de ocuparnos del segundo departamento de Terapéutica física, digamos algo, no como parte integrante de la misma, sino como dependencia auxiliar de las clínicas en general y á cargo del servicio adscrito à Fisioterapia, de la Galería Fotográfica, situada en la parte alta del pabellón segundo del ala izquierda del departamento de hombres. Consta de dos locales, el uno destinado á despacho del profesor, al mismo tiempo que de saloncito de conferencias para proyecciones, y el otro la galería propiamente dicha, en la cual hay varios juegos de cortinas para modificar las luces del techo y del lado que recibe la luz del Norte. Existen, además de ventanas en la parte baja y de la posibilidad de abrir en parte de vidrieras, tres aberturas en la parte más alta de la techumbre. En la galería se encuentran, además del lavabo y de las instalaciones de agua, gas y electricidad, la placa mural de toma corriente con su interruptor de palanca, fusibles y enchufes, la resistencia de la linterna de proyecciones, tarimas, silla, mesas, taburetes, tablero de reproducciones y la cámara fotográfica de taller.
Una puerta de escape que existe en una de las paredes de la Galería fotográfica, permite trasladarse á los laboratorios fotográficos, que constan de tres locales, situados en la parte alta del atrio, entre el primero y segundo pabellón: uno destinado á depósito de material y productos químicos para la fotografía; otro para laboratorio claro, y en comunicación con este último el laboratorio obscuro, con doble puerta para permitir la entrada en el mismo durante las operaciones que en este local se realizan.
Las dos últimas dependencias tienen canalizaciones de agua, luz y electricidad. El laboratorio claro está amueblado con mesas de trabajo, taburetes, sillas y estanterías. El laboratorio obscuro tiene recubiertas las mesas de plancha de plomo, teniendo la instalación de luz eléctrica las resistencias convenientes para adaptar la intensidad de luz inactiva al uso que con la misma convenga.
El material é instrumental de que se dispone en el departamento fotográfico consta de:
Una cámara de taller, de nogal, para clichés de 30 x 40 centímetros de dimensión, con un chasis multiplicador para dos pruebas sobre una placa 18 x 24, con sus correspondientes marcos y cristales deslustrados.
Un pie de taller con tablero, movimiento de báscula.
Un trípode de campaña.
Una cámara fotográfica para estereoscopia “Mínimum Palmos”, de Zeiss, tamaño de las placas 9 x 18, con objetivos Tessar, abertura 1: 6,3, foco 136 milímetros, números 71, 821 y 71,826, con tres chasis dobles, soportes de aluminio para películas rígidas y estuche de cuero con correa.
Un objetivo “Micro-planar”, de Zeiss, abertura 1: 4,5, foco 35 milímetros, nº 96, 912, de diafragma iris.
Un objetivo aplanático nº 5, de 12 x 12 centímetros.
Una cubeta filtro para el objetivo Goertz de la serie IV, nº 25, 866.
Dos ecranes cristal tallado, de Zeiss, amarillo-verdosos, para los objetivos “Tessar” de la cámara “Mínimum Palmos”, de cinco veces el tiempo normal de exposición, en estuches de piel.
Dos obturadores Thronton-Pickard (Uno para detrás del objetivo y otro para delante del objetivo).
Un obturador Guerry, de doble tapa.
Una prensa de satinar á fuego, pruebas de 18 x 24 centímetros.
Un apoyacabezas metálico, de pie.
Una pantalla para amortiguar la luz del modelo ó enfermo, con un pie de madera.
Chasis de cortinilla, de varios tamaños.
Unas balanzas de densidades, con accesorios.
Unas balanzas Rowerbal, con sus pesas.
Unas balanzas finas.
Un pupitre retocador para pruebas de 30 x 40.
Una prensa para tiraje de diapositivas sobre cristal de 9 x 18, estereoscópica.
Prensas modelo francés, para tiraje, positivas, sobre papel desde 50 x 60 cm. á 13 x 18.
Cubetas para lavado, desarrollo, etc. de hierro esmaltado, de cristal con y sin marco de madera, de cartón piedra, etc.
Dos lámparas portátiles.
Un aparato para impresión de papel gelatino-bromo para pruebas hasta de 30 x 40 cm. con luz eléctrica.
Vasos precipitados, probetas y copas graduadas, cristalizadores, varillas de vidrio, gradilla con tubos ensayo, pipetas graduadas, tapones de goma, termómetros para líquidos y de pared, soporte universal de laboratorio, mechero Bunsen, hornillo, telas metálicas, drogas, placas, papeles cartulinas, etc., etc.” (Anuario de la Universidad de Barcelona, 1906-1907, 83-86)
La Facultad de Filosofía y Letras disponía en el curso 1906-1907 de un Gabinete de Proyecciones en la Cátedra de Teoría de la Literatura y de las Artes:
“No sólo con el diseño sobre la pizarra de planos y de cortes de monumentos arquitectónicos, sino con albums y fotografías y hasta con postales recogidas en sus viajes por España, Francia, Italia, Inglaterra, Bélgica y Holanda, procuraba, á la vez, hacer ameno el estudio y darle el sello práctico que le corresponde. Pero el número de alumnos de la asignatura, aunque nunca muy grande (pues hasta los jóvenes saben que no se hace fortuna con nuestra carrera de Letras) iba creciendo poco á poco, y el manejo de modelos en libros y cartones se hacía cada día más difícil, por lo cual era menester variar de procedimiento y adoptar uno con el cual pudieran adelantar en el estudio, á la vez y sin perder tiempo, todos los alumnos matriculados.
El aparato de proyecciones se imponía, y, habiéndole reconocido así el Sr. Decano y la Facultad, se obtuvo hace ya dos años, y con él se da la enseñanza de las artes en tan buenas condiciones materiales como en cualquier centro consagrado á dicha especialidad. El número de diapositivas necesarias par explicar un curso de historia del arte es muy grande, pero como la asignatura no es historia, sino teoría del arte, con mucho menor número de ellas puede haber suficiente; y así, sin perjuicio de seguir mejorando la enseñanza con la adquisición de nuevos clichés cada año, podemos decir que con los quinientos y pico que desde el primer día poseemos, es posible dar á conocer los principios estéticos referentes á las artes del diseño. Con los ejemplos proyectados en el lienzo se puede explicar el concepto de aquéllas, sus elementos, sus medios, sus procedimientos, sus géneros y sus principales estilos, que es lo que constituye el contenido de la asignatura, sin dejar de valerse, al tratar de algunas de estas cosas, de otros medios, como la caja de colores, cierto modelos en madera y hasta los mismos objetos artísticos en algunos casos. En la elección de diapositivas se ha tenido cuidado, no sólo de procurar que dentro de lo más conveniente para la explicación de cada lección, las proyecciones diesen á conocer las más eminentes obras de arte del mundo, sino especialmente que se refieresen á monumentos españoles y á obras de nuestros grandes artistas, ya que, aun siendo enemigos de los exclusivismos, que en arte menos que en otras cosas son aceptables, es muy natural que lo primero que se dé á conocer á los alumnos sea la riqueza artística de nuestro país, antes que la de los ajenos, cosa que, por otra parte, es bien compatible con el conocimiento de las grandes obras que podemos llamar mundiales en el país que cuenta con artistas como Herrera, como Martínez Montañes y como Velázquez.” (Anuario de la Universidad de Barcelona, 1906-1907, 110-111)
La Facultad de Ciencias poseía un laboratorio fotográfico en el Gabinete de Física. El doctor Eduardo Alcobé realizó, en 1907, las primeras experiencias sobre las placas autocromas Lumière. El laboratorio disponía de:
“(…) una cámara fotográfica, con triple fuelle, que alcanza una longitud de 85 cm., y un objetivo Zeiss de la misma.” (Anuario de la Universidad de Barcelona,1906-1907, 117)
“Adjunto al Gabinete de Física, hay un pequeño laboratorio, y una cámara obscura, destinada á experiencias fotográficas y fotométricas, espectografía, etc.” (Anuario de la Universidad de Barcelona, 1906-1907, 118)
La Facultad de Farmacia poseía un aparato foto-micrográfico y un laboratorio:
“Cámara Obscura.-Desde el laboratorio anterior se pasa á la cámara obscura, constituída por un cuarto de 4,72 de longitud por 2,50 metros de ancho. Está dotada esta cámara de bombillas eléctricas de diversos colores, utilizables en los varios trabajos fotográficos. En la misma se realizan las observaciones fotométricas, espectroscópicas y polarimétricas, así como los trabajos microfotográficos.” (Anuario de la Universidad de Barcelona, 1906-1907,171)
La Escuela de Artes y oficios y Bellas Artes también utilizó la fotografía como modelo para la enseñanza de las Bellas Artes. Tal como podemos ver en el siguiente documento la escuela compraba fotografías y diapositivas. Las imágenes solían ser reproducciones de obras de arte.

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viernes, 7 de mayo de 2010

Carta de Gaietà Barraquer al Conde de Belloch

En esta carta Gaietà Barraquer solicita permiso al Conde de Belloch para tomar fotografías y calcos. Barraquer expresa claramente que él será el autor de las fotografías y de los calcos.
“Ilustre señor Conde de Belloch
Muy señor mío, y de mi mayor aprecio: en la obra de descripción de los monasterios antiguos, que publiqué no ha mucho, y a la que se refiere el adjunto prospecto, doy cuenta al tratar del claustro de S. Pablo, doy cuenta, digo, de los dos osarios o sarcófagos que tenía allí la noble familia de usted; pero no va el dibujo de ellos. Ahora estoy escribiendo una segunda obra sobre el mismo tema de los monasterios y conventos antiguos de Cataluña. Volveré a tratar de San Pablo, y pienso ilustrar el texto con el dibujo grabado, de todos los epitafios y escudos de armas de ellos que hay en las sepulturas medievales de los mismos cenobios. Desearía pues, que usted me permitiera sacar fotografías y calcos de los dos o tres osarios, que procedentes de dicho claustro de San Pablo, posee usted en su castillo de Belloch. Las fotografías las saco yo mismo, y por lo tanto con el debido respeto del original. Los calcos los saco con papel chupón mojado, también yo mismo, y con el propio cuidado. Si se digna usted a acceder a mi petición, sírvase dar orden al colono, o encargado, que usted tenga en el castillo, y yo iría allá antes de la próxima cuaresma, porque para nosotros la cuaresma es tiempo privilegiado en que se hace difícil dejar el coro.
Adelanto a usted mil gracias, y poniéndome a las órdenes de usted...
Cayetano Barraquer Prv
Barcelona (Gignás, 5-2) 1 de febrero de 1908.” (Seminario Conciliar de Barcelona, Biblioteca)

La iglesia católica barcelonesa y la fotografía científica

La iglesia católica barcelonesa y la fotografía científica

La fotografía fue utilizada para documentar las investigaciones científicas de numerosos miembros de la Iglesia Católica barcelonesa. Debemos destacar las actividades del Museo de Geología del Seminario Conciliar de Barcelona y de la Compañía de Jesús.
El marco geográfico barcelonés vuelve a crearnos dificultades. Científicos e instituciones con residencia en Barcelona trabajaron por toda Cataluña, a lo largo de la geografía española y en diversos países del mundo. La Compañía de Jesús inició, en su sede de Tortosa, diversas actividades científicas y fotográficas. Pero los jesuitas fueron trasladando a Barcelona algunas instituciones y publicaciones. Los colaboradores del Museo de Geología viajaron por toda la geografía catalana para buscar fósiles.
El Museo de Geología del Seminario Conciliar
El Museo de Geología del Seminario Conciliar de Barcelona es el mejor ejemplo de la utilización de la fotografía científica por los miembros de la Iglesia Católica barcelonesa. La mayoría de los colaboradores del Museo formaron parte de la Escola Catalana de Geologia. La creación del Museo se enmarca en la polémica darwinista. Tal como dice Joan Senent-Josa:
“Es interessant, tanmateix, remarcar que en els seus origens, la motivació de l’interès dels sectors més lúcids de l’Església catalana pels estudis de ciències naturals fou, en bona mesura, una reacció davant l’ofensiva que el darwinisme havi a despertat a tot Europa i que com veurem trobava un ampli ressò en els sectors del moviment obrer influenciats per Marx i Bakunin.” (SENENT-JOSA, 1979, 52)
El Museo posee numerosas y valiosas fotografías sobre geología y paleontología. La colección incluye negativos, positivos de época, e instrumentos fotográficos. En la biblioteca se conservan diversas publicaciones que reflejan el interés por la ilustración científica y fotográfica de los científicos vinculados a la institución.
El Museo de Geología del Seminario fue creado en 1874 por Jaume Almera i Comas (1845-1919), con el nombre de Museo de Geognosia y Paleontología del Seminario de Barcelona. Almera era miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, entidad pionera en la difusión del daguerrotipo. Entre 1906 y 1908, Almera fue presidente de la RACAB.
Quizá, el inductor del uso de la fotografía en el Museo fuese el geólogo y astrónomo valenciano, de origen francés, José Joaquín Landerer (1841-1922). Landerer, fue un “home profundament religiós” (GALÍ, 1979-86, Vol. XIX, 130), maestro de Almera (MARTÍ, 1994, 96) y pionero en la aplicación de la fotografía a la ciencia. Landerer ayudó al doctor Jaume Ferran i Clúa a interesarse por la fotografía, en especial por la fotomicroscopía. El 30 de mayo de 1888 Landerer publicó en La ilustración española y americana un artículo sobre fotografía astronómica, La fotografía celeste. Colaboró con la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona y con el Observatorio del Ebro en Roquetas, población cercana a Tortosa.
Se interesaron por la fotografía la mayoría de los investigadores vinculados al Museo. Ellos mismos solían tomar fotografías y publicaron numerosas fotografías en sus trabajos. Lluís Marià Vidal y Marià Faura, impartieron conferencias y cursos sobre fotografía. Merece la pena destacar los trabajos de José Landerer i Climent (1841-1922), Lluís Marià Vidal (1848-1922). Norbert Font i Sagué (1873-1910), Marià Faura i Sans (1883-1941), Josep Ramón Bataller i Calatayud, (1890-1962) y Lluís Vía i Boada (1910-1991).
El dibujo y la fotografía despertaron un gran interés. El doctor Lluís Vía sintetizó de forma precisa la labor fotográfica del Museo de Geología del Seminario:
“Son 113 años de investigación geológica de alto nivel cuyos resultados han dado lugar a 840 publicaciones en su mayoría ilustradas con dibujos y principalmente con fotografías.
A lo largo de mas de un siglo los sucesivos responsables del Museo han recurrido al dibujo de los ejemplares estudiados (Almera, Bofill y Font i Sagué) y desde principios de este siglo hasta 1962 cada uno de los directores disponía de su propia cámara fotográfica y de su laboratorio improvisado (Faura y Sans, Bataller, Vía)
Se dispone también de un archivo fotográfico en el que se conservan unos 15.000 negativos de las fotografías de los directores antes citados, de un gran valor documental e histórico y de una diateca- mueble archivador-visionador de diapositivas- con capacidad para 10.000 imágenes.” (VÍA, 1987, sp)
A pesar de la devastación del Museo durante la Guerra Civil, en la actualidad se conservan miles de negativos, copias de época y referencias bibliográficas sobre la labor fotográfica de los colaboradores del museo.
Principales colaboradores del Museo de Geología del Seminario Conciliar de Barcelona
Norbert Font i Sagué (1873-1910) compaginó el sacerdocio con la geología, el excursionismo y la escritura. Utilizó la fotografía como método para documentar sus investigaciones, para ilustrar sus publicaciones y como cuaderno de viajes. Colaboró con el Centre Excursionista de Catalunya y con el Museo de Geología del Seminario Conciliar de Barcelona. Font i Sagué tenía una especial habilidad con el dibujo. Jaume Almera le encargó:
“L’il.lustració dels exemplars fòssils pliocènics del Baix Llobregat i del Pla de Barcelona i, mes tard, del Mapa Geològic de la província de Barcelona.” (SENENT-JOSA, 1979, 56).
“L’entroncament de Font i Sagué amb la geologia fou eventual. Els començaments de l’estudiant de capella foren literaris i d’agavellador de primes al Jocs Florals; després va semblar que es decantava pels estudis històrics, als quals va dedicar treballs interessants fets amb bon esperit científic como el de les gàrgoles de Barcelona de la Revista de l’Associació Artístico Arqueológica Barcelones. Sembla, però, que era bon dibuixant i la il.lustració d’un treball del canonge Almera, el seu mestre de ciències al seminari, va decantar-lo a la geologia.” (GALÍ, 1979-86, Vol. XIX, 133-134)
A pesar de su corta vida, murió a los 36 años, Font utilizó ampliamente la fotografía en sus publicaciones y en sus conferencias. En febrero de 1902 disertó en el Centre Excursionista de Catalunya sobre L'excursionisme científic. La conferencia estaba ilustrada con diapositivas de proyección. El trabajo se publicó en Barcelona ese mismo año. En L'excursionisme científic Font teorizó sobre la utilización de la fotografía en las excursiones de carácter científico. Entre otras cosas explica el uso de la fotografía para captar el perfil de las cordilleras. En este texto Font recomienda la práctica de la fotografía antropométrica en las excursiones:
“(…) caldria que tots els excursionistas hi prenguessin part, trayent fotografies dels tipos mes caracteristichs de cada comarca, prenent l'alçada total dels individus y especialment els datos antropomètrics mès capdal.” (FONT, 1902, 60).
El interés de Font por la fotografía se despertó mucho antes. En 1898 publicó Les gargoles de Barcelona ilustrado con dibujos de Josep Garriga y con fotografías suyas. Así mismo, se interesó por la fotografía astronómica, practicándola en el observatorio que Rafael Patxot tenía en Sant Feliú de Guixols. En 1905 Font i Sagué publicó un manual de geología Curs de Geologia, ilustrado con fotografías, suyas y de otros fotógrafos. Fue también socio del Club Muntanyenc barcelonés, donde fue pionero en la espeleología y en la fotografía espeleológica.
Norbert Font i Sagué fue un gran viajero y documentó con la fotografía sus viajes; destacan las fotografías de sus viajes al Sahara español (1903-1904) y a la Ciudad Encantada de Cuenca (1907). Utilizó la fotografía para ilustrar su Geografía General de Catalunya (1908), primer volumen de la obra dirigida por Francesc Carreras Candi. También hizo amplio uso de la fotografía en su libro Curs de Geología Dinámica y Estatrigráfica aplicada a Catalunya revisado por Faura i Sans y profusamente ilustrado con fotografías, entre ellas diversas fotomicrografías de Norbert Font i Sagué.
Marià Faura i Sans (1883-1941) era doctor en ciencias naturales y sacerdote. Colaboró estrechamente con el Museo de Geología del Seminario Conciliar, donde ejerció como profesor e investigador. Fue director del Servei del Mapa Geológic de Catalunya, socio del CEC y profesor de la Escola Superior d’Agricultura, pionero en la espeleología, experto en fotografía panorámica, en fotomicroscopía y pionero de la fotomicroscopía en color. Faura escribió un trabajo sobre la fotomicrografía en color con el proceso autocromo de los hermanos Lumière.
José Ramón Bataller Calatayud (1890-1962) era geólogo y sacerdote. Fue director del Museo de Geología del Seminario y profesor de la Escola Superior d’Agricultura de la Generalitat. Practicó con asiduidad la fotomacrografía y la fotomicrografía.
Lluís Marià Vidal i Carreras (1842-1922) era ingeniero industrial y de minas. Amigo personal de Jaume Almera, fue uno de los pioneros de la geología catalana. En el Museo de Geologia del Seminario de Barcelona, se conserva una colección de copias en papel de la provincia de Lleida. Fueron tomadas, en torno a 1875, cuando Vidal estaba cartografiando el Mapa Geológico de Lleida. Desde 1879 fue miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona. En 1897 ocupó el cargo de presidente del Centre Excursionista de Catalunya.
Vidal divulgó la fotografía en el CEC ofreciendo charlas sobre fotogrametría. Vidal se valió de la fotografía para sus trabajos de arqueología, en especial sobre el megalitismo. En la biblioteca del Museo de Geología del Seminario se conservan diversas publicaciones de Vidal ilustradas con fotografías, la mayor parte son megalitos catalanes. Su archivo fotográfico principal se conserva en el Centre Excursionista de Catalunya.
Lluís Vía i Boada (1910-1991) era geólogo y sacerdote. Como fotógrafo aficionado utilizó la fotografía para documentar sus trabajos científicos. El doctor Vía siempre mantuvo un gran interés por la fotografía científica. Siendo director del Museo de Geología del Seminario instaló a principios de 1970 un laboratorio fotográfico.
La Compañía de Jesús y la fotografía científica
La aportación de los jesuitas a la fotografía científica catalana se inicia con la construcción, en 1904, del Observatorio del Ebro, en Roquetas, cerca de Tortosa. Su primer director, el astrónomo y jesuita Ricard Cirera i Salse (1864-1932) utilizó de forma habitual la fotografía astronómica. En sus publicaciones explica con detalle diversas técnicas de fotografía astronómica. En 1906 se instaló en el observatorio un laboratorio fotográfico:
“En un petit pavelló equidistant dels altres s’hi va instal.lar el laboratori fotogràfic i la sala de lectura, dependències que l’any 1910 es van annexar a l’observatori general (…).” (GALÍ, 1979-86, Vol. XX,161)
Para Alexandre Galí los jesuitas catalanes tenían gran interés en las ciencias:
“(…) que poden socavar les qüestions de fe o simplement l’ordre del món que té l’Església catòlica con a puntal. Si des del punt de vista social aquesta intenció és perfectament legítima, des del punt de vista científic no és cap garantia per a acostar-se a la recerca científica amb l’esperit objectiu què s’ha de practicar (…).” (GALÍ, 1979-86, Vol. XX, 174-75)
La revista Ibérica
El Observatorio del Ebro promovió en 1913 la edición de una revista de divulgación científica Ibérica, subtitulada “El progreso de las ciencias y sus aplicaciones.” En 1925 la redacción se instaló en Barcelona. La revista Ibérica publicó numerosas noticias sobre las aplicaciones técnicas y científicas de la fotografía y sobre técnica fotográfica. Muchos de los artículos de fotografía publicados en Ibérica estaban escritos por religiosos. Veamos algunos ejemplos de artículos relacionados con la fotografía astronómica:
Albiñana, J., (1916): “La fotografía monocromática y Saturno” nº 119.
Forcadas, H., Juan (fotografías), (1923): “La semana de nubes en el observatorio del Ebro” nº 500.
Rodés, Luis, (1915): “Un fotómetro ideal. La célula de potasio y su aplicación en astronomía” nº 205.
Por otra parte, no debemos olvidar diversos trabajos relacionados con la fotografía científica y publicados por laicos como Rafael Garriga, Josep Comas, o José María Torroja.
Como antecedente debemos citar a la revista Crónica Científica, Revista Internacional de Ciencias, Barcelona (1878-1892) dirigida por Rafael Roig i Torres (1855-1931. En esta revista publicaron ilustres científicos católicos como Joan Vilanova i Piera, José J. Landerer y Jaume Almera. Esta publicación editó numerosos artículos sobre fotografía.
Jaume Pujiula (1869-1958), biólogo y sacerdote. El padre Pujiula fue director del Laboratorio de Biología del Instituto Químico de Sarrià. Publicó varios trabajos de zoología ilustrados con fotografías.
Los científicos católicos y la fotografía científica
La actividad fotográfica del Museo de Geología del Seminario Conciliar de Barcelona fue muy notable. Del mismo modo se dedicaron a la fotografía científica destacados miembros de la comunidad católica catalana, tanto religiosos como seglares. Veamos a continuación los más señalados.
Josep Gudiol (1877-1931) era sacerdote y arqueólogo. Utilizó la fotografía para documentar sus obras. En especial destaca su trabajo sobre las cruces de término, Les creus monumentals de Catalunya (1919).
En 1902 J. Gudiol ofreció una conferencia en el CEC con el título de L’excursionisme i l'arqueologia: “El dibuixant, fotògraf i l'escriptor, l'imprenta i el gravat, quasi sempre l'excursionisme català els ha posat en servei de l'arqueologia.” (Butlletí CEC, 1902, 19)
Tomas Carreras i Artau (1879-1953) era antropólogo y filósofo. En 1913 creó un Archivo de Psicología y Ética Hispanas. En 1915 fundó el Arxiu d'Etnografia i Folklore de Catalunya, primero subvencionado por el Ayuntamiento de Barcelona y después por la Generalitat. En la actualidad se conserva en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Barcelona, dónde puede consultarse su archivo fotográfico. Fue autor de numerosas fotografías.
Joan Serra i Vilaró (1879-1969) era arqueólogo y sacerdote. Nos interesamos por Serra i Vilaró a partir de su obra, Civilizació megalítica a Catalunya (1927) ilustrada con numerosas y bellas fotografías de megalitos,y de otros restos arqueológicos. Su archivo se encuentra repartido entre el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona y el Museo Episcopal de Solsona (1.800 placas de vidrio).
Durante la Primavera fotogràfica de 1994 se celebró la exposición Revelar el passat, Homenatge a Joan Serra i Vilaró en el XXV aniversari de la seva mort. El catálogo ofrece diferentes aproximaciones, pero apenas trata de sus fotografías. En cambio el catálogo de la exposición Effigies Tarraconenses, editado para la Primavera fotográfica de 1990, informa con detalle sobre la historia de la fotografía arqueológica en Tarragona.
Serra apenas escribió sobre sus actividades fotográficas. Para él la fotografía era una técnica al servicio de la arqueología. Trabajaba habitualmente con placas de vidrio de 10 x 15 cm. En los años 30 adquirió un cámara Leica. SIn embargo, no se han localizado sus negativos de paso a universal. En 1969 cedió su archivo al Museo Episcopal de Solsona y al Museo Arqueológico de Tarragona. En este último centro se depositaron las imágenes que tomó en los años 20 durante sus excavaciones en Tarragona. De esta forma, se integraron en el Inventari Gràfic del Museo Arqueológico de Tarragona creado en abril de 1931 por su entonces director, Felip Mateu i Llopis.
Jean August Brutails (1859-1926) arqueólogo e historiador nacido en Viviers, Llenguadoc. Fue miembro del Institut d’Estudis catalans,y de la Academia de Bones Lletres de Barcelona. En sus obras se publican numerosas fotografías. Hay que destacar Notes sobre l'art religiós en el Roselló (1901).
Gaietà Barraquer i Roviralta
Gaietà Barraquer i Roviralta (1839-1922) canónigo de la Catedral de Barcelona y hermano de los célebres médicos Lluís y Josep Antón Barraquer. Barraquer aprendió fotografía para poder ilustrar mejor sus trabajos de investigación histórica.
Gaietà Barraquer publicó en Barcelona entre 1906 y 1915 Las casas de religiosos en Cataluña durante el primer tercio del siglo XIX, 3 Vol. La obra está ilustrada con 160 fototipias del Taller de Samsot y Missé. Las fotografías fueron grabadas por Furnells y Compañía. El autor señala “que casi siempre por si mismo ha sacado fotografías” (1906, 2). Se publican fotografías de Francisco Brunet, Joaquín Dalmau, Antonio Serrallach, Antonio Masó, Juan Flaquer Prv., Juli Vintró, Thomas Flaquer, Barón de Albí: “Su parte gráfica es inmejorable y constituye un álbum riquísimo de planos, vistas, detalles de construcción, tan atractivo para el simple curioso como de interés técnico para el arquitecto o arqueólogo.” (BARRAQUER, 1906, 2)
En el Tomo II publicado en 1915 mejora la calidad de la impresión. Las fotografías se publican fuera de texto. Destacan los retratos de religiosos. En el Tomo III publicado 1915 hay fotografías entre otros de Joaquín Miret i Sans, Ceferí Rocafort y Marcos Sala:
“Hoy a toda obra descriptiva, además de los planos, deben acompañar vistas fotográficas, y por tal motivo adquirí buenos instrumentos y después de ejercitado en su manejo, saqué por mi mismo las reproducciones de cuantos edificios, lugares, objetos y personas juzgué conveniente. Donde no tuvo cabida la fotografía eché mano del dibujo, encargando su ejecución a los más acreditados artistas, tales como D. Jaime Pahissa, D. Juan Vehil, y D. Paciano Ross.” (BARRAQUER, 1915,7)
En 1915 Gaietà Barraquer publicó Los religiosos en Cataluña durante la primera mitad del siglo XIX. También con muchas fotografías del autor. En el índice razonado de los grabados explica como y por qué tomó algunas fotografías.

Fotografía y biología

Dr. José FUSET TUBIA, (1925): Manual de Prácticas de Biología
En el prólogo el autor reconoce el valor de la fotografía a través del microscopio. Más tarde dedica un apartado al dibujo científico sin mencionar para nada a la fotografía.
Laboratorio de Biología Universidad de Barcelona
“Las microfotografías que figuran en las prácticas de anatomía vegetal, han sido obtenidas de preparaciones microscópicas originales, por el Dr. García del Cid (D. Francisco), Auxiliar y Jefe de Prácticas de Biología, cuya labor inteligente y meritísima al frente de los trabajos del Laboratorio ha sido justamente apreciada por todos los estudiantes que a él concurren. Por su valiosa colaboración, me complazco en expresarle en estas líneas mi reconocimiento y gratitud.” (VI)
“Consejos referentes al dibujo.- Toda práctica realizada por el estudiante, ya se trate de una disección o de una manipulación fisiológica, ya del estudio de una preparación microscópica, debe ir acompañada del dibujo respectivo. El dibujo se hará del natural, usando el lápiz mediante duro, y se completará siempre en el Laboratorio; el hecho de efectuarlo fuera del Laboratorio debe considerarse como anticientífico e incorrecto, y el mismo concepto debe merecer todo dibujo que se haya hecho copiando de las figuras o láminas de los libros. Esto último es, además, inaceptable.
El estudiante ha de procurar que el dibujo sea grande para que aparezcan bien visibles los detalles más importantes y ha de poner su empeño en la mayor exactitud posible, proponiéndose representar todas las particularidades mencionadas en la descripción del libro e indicándolas, además, con sus nombres respectivos, pero sin escribir en el dibujo ninguna nota, cuyo trabajo habrá de efectuarse separadamente.
El estudiante es, por lo general, refractario a esta clase de dibujo y elude en lo posible esta importante fase de su trabajo de Laboratorio, pretextando su ignorancia y sin comprender que el cumplimiento de dicho cometido ha de redundar en su propio interés, puesto que ha de constituir un factor muy apreciable de su educación científica. Como no se exige un dibujo artístico, sino un simple esquema del objeto que se estudia, resulta por esto una práctica fácil, en la que únicamente se ha de poner un poco de atención y buena voluntad.
En la ejecución de un dibujo debe procederse como sigue: primero, se determinará aproximadamente las dimensiones del espacio que ha de abarcar en el papel; después se trazarán dos líneas, una horizontal y otra vertical, que sirvan de guía, de tal modo que el dibujo puede representar la debida simetría. Con una regla se fija la amplitud del objeto natural dentro del espacio determinado y, luego, con toda claridad se van trazando las líneas del contorno de aquél. A continuación mirando el objeto, se corrige por medio de líneas hasta conseguir las proporciones y detalles más semejantes, en lo posible, del natural. Se evitará en estos esquemas el empleo abusivo del sombrero que, en la mayoría de los casos, perjudica a la claridad del conjunto. Debe desterrarse todo uso de colores.
Para el dibujo de una preparación microscópica en el que se haya de obtener el trazado exacto del contorno y de las dimensiones de los elementos que la integran, se empleará la cámara clara. Esta es un aparato que se coloca encima del ocular del microscopio y proyecta el objeto en el papel situado sobre la mesa, de tal modo, que el observador valiéndose de uno de sus ojos y mirando por el ocular perciba reunidos la preparación, el papel y la punta del lápiz apoyada sobre él.
Hay muchos modelos de cámaras claras; pero los más comúnmente usados, son, el de Abbe y el de Leitz. Este último permite trabajar cómodamente con el microscopio inclinado a 45º (figura 18). Las imágenes que proyecta sobe el papel colocado horizontalmente en la mesa son perfectamente claras. Se podrá graduar la intensidad luminosa de la imagen interponiendo pequeños discos de vidrio ahumado, los cuales van fijos al aparato debajo del prisma.” (FUSET, 1925, 21-22)

Fotografía y geología

Maximino SAN MIGUEL DE LA CÁMARA, (1919): “Instrucciones a los recolectores de Rocas y a los aficionados a Geología y Petrografía”
Maximino San Miguel de la Cámara era catedrático de Geología Universidad de Barcelona (1912). Miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes y colaborador del Museo Martorell (1918). Para San Miguel, el tamaño 9 x 12 era el más habitual:
“Equipo: Una máquina fotográfica: los más usados son las de placas de 9 x 12 cm, y las estereoscópicas; ambas deben tener buenos objetivos, y las máquinas Goerz y el modelo de la casa Richard llamado veréscopo son las más recomendables, pero hay otros modelos más económicos de buen resultado.”
Las fotografías no deben ser tomadas con criterios artísticos, sino conforme “al fin que se destinan.” Es necesario colocar objetos conocidos para comparar el tamaño, la textura y la forma de la muestra. Finalmente San Miguel recomienda la necesidad de documentar las fotografías, sobre todo los datos del autor:
“También es material geológico útil para el Museo y de interés grande para la sección de Geología, las fotografías de canteras, valles, montañas y de todas las formas geográficas y de fenómenos geológicos; pero para que estas fotografías puedan servir al geólogo y lo mismo al Museo es preciso tomarlas con ciertas precauciones, atendiendo más que al efecto artístico al fin que se destinan. Es en primer lugar muy conveniente que la fotografía esté orientada; una precaución muy recomendable es la de colocar en el campo de la fotografía algún objeto cuyo tamaño es conocido aproximadamente: un reloj de bolsillo, el barómetro, la brújula, el cincel o una moneda, sirven muy bien para formas de detalle como las debidas a disolución y corrosión y las litoclasas y renas, los pequeños pliegues y fallas, etc, en los demás casos es costumbre casi universal poner como objeto de medida el martillo, cuya longitud debe anotarse en la fotografía. Cuando las pruebas se toman a distancia, el martillo, no se ve o se distingue mal, en ese caso, debe ponerse la guía o la persona que acompañe al excursionista. Agradecemos mucho que nos envíen negativos y positivas de formas geológicas y geográficas, anotando cuidadosamente cuantos datos puedan y el nombre, domicilio y profesión del remitente. Si las fotografías que se nos manden han sido publicadas en algún trabajo, rogamos lo hagan constar. (SAN MIGUEL, 1919, 80

miércoles, 5 de mayo de 2010

Imágenes de Barcelona en el siglo XX

Imatges de la Ciutat de Barcelona al segle XX. Espacio para el Arte. Plaça de Catalunya,9-Barcelona Abril-Mayo, 2000. Caja Madrid- Obra Social.Catálogo de exposición
Maria Rosa Bernabeu Estellés, Lluís Permanyer

En este libro se muestran las fotos de la exposición que sobre la Barcelona del siglo XX encargó Caja Madrid a la Agrupació Fotogràfica de Catalunya. En ella se publican las 130 fotografías de la muestra junto con textos de Maria Rosa Bernabeu, por entonces presidenta de la entidad y del periodista Lluís Permanyer. Siempre es un placer observar libros con fotografías bien reproducidas. Lástima que las fotos en color también se reproduzcan en blanco y negro. De esta forma no podemos apreciar la labor de laboratorio de la señora Pilar Masbernat. Las fotos formaban parte de la archivo de la entidad por donación. En la actualidad (2010), la mayor parte del archivo y de la biblioteca ha sido cedido a la Generalitat. La obra está dividida en 3 apartados.
1.-Anteriores a la guerra civil
2.-Posguerra
3.-Color

1.-Encontramos imágenes posteriores a 1913. Debemos resaltar que en los años 30 fueron miembros de la entidad muchos de los mejores fotógrafos de Barcelona. Sin embargo, ninguna de las fotos tiene autor y la datación es aproximada. La AFC es una entidad de fotógrafos aficionados. El amateurismo se nota especialmente en el tema de la catalogación.
2.- Desde 1949 todas las fotografías están debidamente datadas y con autor. También notamos a faltar la obra de socios y exsocios contemporáneos de fama reconocida.
3.-Lamento no haber asistido en su día a la exposición para apreciar las fotos en color como se merecen.

Hay muchas fotos del centro urbano, pero ninguna de la periferia. Especialmente de las zonas menos "noble". Muchos autores parecen más buscar la foto postal que encontrarse con realidades incómodas. Como bien señala Permanyer hay muchas fotos de nevadas. También hay exceso de imágenes de la plaza de Catalunya y de los alrededores de la sede de Caja Madrid en Barcelona, quien paga, manda. Tenemos también una buena muestra de vendedores ambulantes, vistas del puerto y de la reconstrucción del estadio olímpico. A destacar algunas imágenes que captan de forma magnífica la iluminación. Los encuandres casi siempre son excelentes. De vez en cuando se ven buenas instantáneas. El tiempo enoblece la vision amable de estas imágenes. Para un historiador de la fotografía los ojos se le llenan de nostalgia al observar las imágenes de la última fotográfa minutera de la Rambla.

martes, 4 de mayo de 2010

La fotografía botánica. El Instituto Botánico de Barcelona

 La fotografía botánica. El Instituto Botánico de Barcelona

El Instituto Botánico fue un organismo autónomo con la II República. Anteriormente estuvo vinculado al Museo de Ciencias Naturales. Estuvo dirigido por Pius Font i Quer desde su fundación hasta el fin de la Guerra Civil.
Pius Font i Quer (1888-1964) y Josep Cuatrecasas (1903-1996) tomaron notables fotografías de botánica. Su trabajo les obligó a convertirse en infatigables viajeros. Casi siempre viajaban con su cámara para dejar testimonio gráfico de sus investigaciones. Además de recorrer la geografía catalana viajaron más allá de nuestras fronteras. Font efectuó varias campañas en Marruecos. Cuatrecasas viajó mucho por Latinoamérica, sobretodo tras su exilio al final de la Guerra Civil española.
Font y Cuatrecasas fueron los principales responsables de la redacción de la revista Cavanillesia (1928-34). Esta publicación estaba dirigida por el doctor Pau. Pius Font Quer era redactor jefe y Josep Cuatrecasas secretario de redacción. Ambos científicos publicaron numerosas fotografías para ilustrar sus artículos.
En el Instituto Botánico de Barcelona se conserva el archivo fotográfico de Josep Cuatrecasas. Consta de 772 imágenes tomadas entre 1927 y 1938:
“La importancia d’aquestes fotografies rau en la quantitat, qualitat, en el treball realitzat en la determinación de les especies vegetals descrites, moltes per primera vegada i en la gran varietat de localitzacions que hi podem trobar, desde jardins de Barcelona fins a racons ben poc coneguts i estudiats de gran part de la geografia espanyola.” (GUARDIA, 1996)

La fotografía zoológica

La fotografía zoológica

Fotografiar animales no fue tarea fácil para los fotógrafos de mediados del siglo XIX. Desde los orígenes de la fotografía los tiempos de exposición eran demasiado largos para fijarlos en su estado natural. Tal vez por eso, las primeras fotografías zoológicas son de animales disecados; En 1853, Louis Rousseau y A. Devéria publicaron Photographie zoologique, ou représentation des animaux rares des collections d’histoire naturelle, primera obra de zoológica ilustrada con fotografías.
En 1855 se registran las primeras fotografías de animales vivos. El Conde de Montizon realizó las tomas en el Jardín Zoológico de Londres. En la Exposición Universal de 1855 las fotografías de Montizon se exhibieron con gran reconocimiento. Desde 1878 los trabajos de Muybridge y de Marey consiguen fijar con éxito a los animales en movimiento. Las investigaciones de ambos son un antecedente del cinematógrafo.
Josef Maria Eder publicó en 1888 La photographie instantanée. Dedicó varios capítulos a la fotografía de animales.
En los años 20 tenía gran interés captar la vida de los animales en libertad. Tal como señala la Enciclopedia Espasa:
“Recientemente se ha empleado la fotografía para conocer la dinámica del movimiento y vida de animal. Estas fotografías se obtienen de día y aun de noche con luz al magnesio.” (ESPASA, 1924, 692)
La revista norteamericana National Geographic publicó fotografías desde 1895. Los animales son uno de sus principales temas de interés.
En Barcelona diversas instituciones relacionadas con la zoología se interesaron de una u otra forma por la fotografía: el Departamento de Zoología de la Universidad de Barcelona, el Instituto de Investigaciones Pesqueras, el Museo de Zoología, el Parque Zoológico, la Sección de Zoología de la Real Academia de Ciencias y Artes, la Sección de Zoologia de la Institució Catalana d’Història Natural, la Escola Superior d’Agricultura y la Real Sociedad Colombófila de Cataluña.
Concursos de fotografía zoológica
A principios de siglo uno de los concursos fotográficos de más prestigio era el organizado por la Real Sociedad Colombófila de Cataluña. En él concursaron reputados científicos como el doctor Ignacio Barraquer Roviralta. Barraquer resultó ganador de una medalla de oro de la Sociedad Nacional de Avicultures Españoles en el primer concurso fotográfico “Tibidabo” celebrado el 1 de marzo de 1903:
“A casa nostra el concurs fotogràfic que tenia més renom era el que celebrava la “Reial Societat Colombòfila de Catalunya, secció de Fotografia, amb motiu de l’apertura anual del periode d’educació dels coloms missatgers i es premiaven les imatges del primer vol de les aus, de les vistes del Tibidabo o dels actes de la festa; les fotografies premiades es publicaven a “La Fotografía Práctica“, “La Paloma mensajera” i a la premsa diària de Barcelona, Madrid i províncies. L’any 1904, amb motiu de la vinguda del Rei Alfonso XIII a Barcelona, l’esmentada Societat així com ”El Cosmos Fotogràfico”, organitzaren el millor concurs fotogràfic, amb uns escel.lents premis, sobre les millors instantànies del Rei al llarg de la seva estada a les terres catalanes; aquesta data pot ser la culminació de la popularització de la fotografia; d’ençà d’aleshores se celebren nombrosos concursos fotogràfics arreu, alhora que apareixien les primeres revistes amb una informació quasi exclusivament gràfica dels esdeveniments i tragèdies socials.” (BALTÀ, 1984, 34)
Zoología y dibujo científico
La zoología daba más importancia al dibujo científico que a la fotografía. Un buen ejemplo lo encontramos en Fauna de Catalunya (1923), de J. M. Bofill i Pichot. Así mismo, debemos destacar las excelentes fotografías del libro Instalacions i serveis de la Junta de Ciències naturals (1917).
La fotografía zoológica en la ciudad de Barcelona está estrechamente vinculada con el Zoológico, establecido en 1894. En 1910 se editaron 31.000 tarjetas postales de los animales más llamativos del zoológico barcelonés. Las postales estaban destinadas a la vulgarización de los ejemplares más notables del zoológico de Barcelona. Hasta 1975 no se creó el primer servicio de fotografía en el Zoológico de Barcelona.

La fotografia y las ciencias naturales

La aplicación de la fotografía a las ciencias naturales se produjo tardíamente en Barcelona. Sobre todo, con relación a los trabajos de los fotógrafos naturalistas europeos y norteamericanos. El dibujo científico dominó las ilustraciones del siglo XIX y de las primeras décadas del siglo XX en las obras de zoología, botánica y geología. Un buen ejemplo son las obras publicadas con el patrocinio de la Institució Catalana d’Història Natural.
Las imágenes captadas por los fotógrafos-excursionistas “científicos” barceloneses son las principales fotografías del siglo XIX relacionadas con las ciencias naturales. Po otra parte, hay que destacar la labor de la Universidad de Barcelona, en cuyas facultades se instalaron laboratorios de fotografía, se colocaron aparatos de proyección y se realizaron las primeras experiencias con los rayos Roentgen.
La Iglesia católica barcelonesa tuvo una intensa relación con la fotografía aplicada a las ciencias naturales. Sobre todo gracias a los colaboradores del Museo de Geología del Seminario Conciliar de Barcelona. En 1905 el sacerdote Norbert Font i Sagué publicó Curs de Geologia, un manual de geología con numerosas fotografías.
En 1912 Antonio Vila Nadal publicó en Barcelona un trabajo sobre la utilización de la fotografía en las ciencias naturales Fotografía aplicada al estudio de las ciencias naturales. Formaba parte de un capítulo del manual Apuntes para los ejercicios prácticos correspondientes a mineralogía y botánica. Antonio Vila Nadal era profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, donde fue pionero de los rayos X. Vila Nadal nació en Barcelona en 1861. Estudió farmacia y ciencias. Trabajó en las universidades de Salamanca y de La Coruña. En 1912 obtuvo en Barcelona la Cátedra de Mineralogía y Zoología de la Facultad de Ciencias. Se jubiló en Barcelona en 1932.
Resulta significativo el interés por la fotografía y por la radiología de diversos profesores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Barcelona. En 1897 existía en el Gabinete de Física un laboratorio de fotografía (Anuario de la Universidad de Barcelona, 1897-98, 164). Vila se recrea más en la técnica que en las aplicaciones de la fotografía. El autor divide a la fotografía en vulgar y científica:
“Importancia de la fotografía para el naturalista. En el estado actual de la ciencia, es muy grande la importancia de la fotografía para el naturalista, no sólo de la fotografía vulgar del retrato, paisaje y reproducción, sino muy especialmente la fotografía aplicada al microscopio, al estereóscopo, espectroscopio, celeste, cinematográfica ó del movimiento, relieves, grabados, positivos en cristal, proyecciones y radiografía denominada vulgarmente fotografía de los rayos X, gráficas, térmicas, cardíacas, microfónicas, telefónicas y muchas más que á cada paso va descubriendo la ciencia con resultados muy prácticos.
Por los diversos usos que en el párrafo anterior se mencionan, podemos hacer una división de la fotografía en vulgar y científica, comprendiendo en la primera las operaciones que se hacen normalmente en los talleres de fotografía, y científica la que requiere otra clase de conocimientos para su ejecución.” (VILA NADAL, 1912, 1)

lunes, 3 de mayo de 2010

La fotografía arqueológica en 1939

Martin Almagro, (1940): “Memoria de la actividad del Servicio de Investigaciones Arqueológicas durante el año 1939. Año de la Victoria.”
El autor realiza un balance del archivo fotográfico tras la Guerra Civil. Destaca el Repertorio Iconográfico de España, de Adolf Mas, las diapositivas de proyección, una serie de 13 x 18 cm. y las fotografías del resto de los museos españoles:
“Los repertorios arqueológicos del servicio
Juntamente con la Biblioteca, los repertorios arqueológicos que ofrezcan el mayor caudal posible de datos y noticias figuran como un elemento auxiliar muy importante para el estudio, el cual se procura por todos los medios completar e incrementar.
Los repertorios del Servicio son dos, con finalidades diferentes. Por un lado, en el Servicio se ha proseguido la obra del Repertorio Iconográfico de España, iniciada con motivo de la Exposición de 1929. Dicho repertorio iconográfico comprende, en un conjunto de fichas ordenadas cronológicamente, los más completos documentos sobre todas las estaciones arqueológicas de la península, sacando sus datos de libros, fotografías directas obtenidas por el Servicio, fotografías facilitadas por otros centros de investigación o adquiridas de otros archivos. Las cajas de este repertorio, que comprenden cerca de diez mil fichas, han sido escrupulosamente revisadas y ordenadas y se ha podido ver que durante estos últimos tiempos ha distado mucho de ser mantenido al día. En general, los datos que en el mismo se contienen son bastante completos y utilizables, cuando se refieren a estudios es excavaciones antiguas, pero resultan muy deficientes en cuanto a los trabajos efectuados en los últimos diez años.
Es propósito de esta dirección completar este repertorio, labor muy larga y que sólo podrá realizarse en bastantes años. Está en estudio la conveniencia de modificar alguna de sus modalidades, a fin de hacerlo más manejable y eficaz. Su uso por los investigadores y editores es frecuentemente y sumamente apreciado.
Otro repertorio, que encontramos sólo iniciado y casi en completo desorden, pero cuya utilidad en el provenir puede ser grande, comprende sólo los materiales típicos de las diversas culturas, y su valor docente es extraordinario, sobre todo para el estudio de las culturas europeas emparentadas con las nuestras. Más moderno que el anterior, será, cuando esté totalmente ordenado, un instrumento poderoso de trabajo a disposición de los investigadores. Completarlo será la finalidad de los próximos años. (220-21)
(…)
Laboratorio y Archivo fotográfico
El material del Laboratorio se encontraba en el Museo, pero el archivo fotográfico que consta de más de 9,000 clichés, había sido llevado íntegramente a Agullana y de allí a Ginebra. Una vez recuperado, se procedió a su definitiva ordenación y catalogación, labor que se hallaba tan sumamente atrasada, que poco más de 1,000 clichés estaba debidamente catalogados.
Se ha procedido a unificar todos los fondos, sumando el archivo en este momento 9,419 clichés. La serie más importante, que es la de los clichés de 13 por 18, y que comprende 4,112 ejemplares, ha quedado totalmente catalogada. Al terminar el año estaban archivados y catalogados 6.839 clichés y faltaban catalogar 2,580, labor que se espera terminar en el año actual.
Existe, aparte, el archivo de diapositivas, de gran importancia pedagógica, y que comprende unos 1.500 ejemplares, cuya catalogación no estaba ni tan solo comenzada, y a la cual se procederá una vez terminada la del archivo de negativos.
La labor de fotografía de los ejemplares existentes en el Museo está sólo iniciada, faltando todavía bastante para poder considerarse satisfactoria, pero la carestía, en estos momentos, de material fotográfico ha impedido sea progresiva con un ritmo tan acelerado como habría sido de desear. De todos los ejemplares fundamentales existen ya buenos clichés.
Figuran, además, en el archivo gran cantidad de clichés de los demás Museos de España, del material español guardado en Museos extranjeros, de excavaciones, monumentos arqueológicos, etc., siendo el más importante que en esta especialidad existe en España y cuya utilidad será enorme, una vez ordenado y científicamente catalogado.” (221-222)
(MARTÍN ALMAGRO, 1940, Memoria de la actividad del Servicio de Investigaciones Arqueológicas durante el año 1939 Año de la Victoria. Ampurias, Vol II, 1940, Barcelona, 215-224)

Manual per a recerques d’etnografia de Catalunya

Carreras, Batista (1921): Manual per a recerques d’etnografia de Catalunya
El antropólogo Lluís Calvo, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Barcelona, nos puso sobre la pista de esta obra, ilustrada con cinco reproducciones fotográficas de Tomas Carreras i Artau y en donde se recomiendan normas para la toma de fotografías de carácter etnográfico. Los autores aconsejan:
No fiarse demasiado de las fotografías tomadas anteriormente.
Las imágenes deben ser copias exacta de la realidad.
El modelo no debe posar.
Debemos realizar reportajes. La foto única, por bella que sea no sirve.
Conviene fotografiar objetos secundarios que sirvan de referencia al tamaño del modelo principal.
Es necesario documentar por escrito las fotografías.
El dibujo y los gráficos, en ocasiones, son más útiles que las fotografías:
IV FOTOGRAFIES ESPONTANNIES DE TIPUS I COL.LECTIVITATS
Mitjançant aquestes fotografies, que podriem anomenar psicològiques, es tracta de sorprendre al subjecte folklòric (individu o col.lectivitat) en la seva expresió natural. Es doncs, condició, essencial per a que tingui valor psico-etnogràfic que el subjecte no sàpiga ni s’adoni de que’l van a retratar.
Els tipus i llurs maneres han d’ésser representatius. Escapen del nostre objecte les rareses individuals o de grup que tan solen interessar als aficionats a la fotografia.
De més a més de la biografia, que podrà redactar-se separadament, cal consignar en la fitxa fotogràfica tots aquells detalls que ajudin a revelar el conjunt de la expresió natural del tipus. Així, per exemple, són detalls dignes d’ésser anotats: el pentinat, l’ús de bigoti o barba o l’anar afeitat quan aquestes circumstàncies constitueixin distintius personal de la classe o de l’ofici, explicant els motius si es saben; el modo de retenir la pipa en la boca entre la gent de mar; el gec a l’espatlla i la vara de freixa a la mà entre els pagesos quan “fam camí”; un conjunt de detalls precisos (el pentinat, el brot a l’orella, la faixa, etc), els quals ajudaran a descriure els tipus de maco, del fatxenda, etc. Cal també recollir i consignar, amb especial cura i discrecció, certes expressions eixides espontàniament de la boca del subjecte, a vegades d’una concisió lapidària, que revelen el seu peculiar món d’idees i sentiments.
Los fotografies de col.lectivitats han de versar sobre assumptes o monuments tradicionals de la vida del poble; festes majors, aplecs, romiatges, processons, vots de poble, treballades, danses, esclovellades, conjunts d’oficis i ocupacions, etc. Ultra la descripció de tots aquest actes, és precís encara consignar totes aquelles dades reveladores de l’esperit i l’organització del grup.
Convé tirar una sèrie de fotografies, com més nodrida millor, sobre un mateix assumpte, quan l’interès d’aquest s’ho valgui; triant, però, aquells moments més característics, que són també els que ofereixen una emoció més pura. Descriguim-se en les fitxes respectives cada un d’aquests monuments, restablint l’ordre natural entre tots ells, mitjannçant una enumeració i referències.
L’ARXIU té en projecte l’aplicació del cinematògraf.
En l’Apèndix V presentem un model de fotografia espontània d’un tipus, la fitxa de la qual, literalment transcrita diu així:
Vaquer del Pirineu. En Francisco Torner de “Cal Tanelló”, de Queralps.-Ha passat tota la setmana amb la vacada. És el dia de la Mare de Déu d’Agost. La fotografia l’ha sorprés en el moment d’arribar al Santuari de Núria, on “ha baixat-segons diu-per oir missa, proveir per a la setmana i trobar-se amb la dona” (Santuari de Núria, 15-VIII-18)
L’Apèndix VI és un model de fotografia espontània d’un grup. La dita fotografia forma part d’una sèrie de 9 instatànies que reprodueixen altres tants moments del Ball dels bastons, estalviant així la seva descipció detallada. A continuació transcrivim la fitxa corresponent, la qual, com es veurà, ofereix especial interés per a la psicologia de grup:
El Ball dels bastons de Sant Iscle de Vallalta.-Els balladors formen una “colla”, no una societat. No hi ha càrrecs: solament un dels joves, En Josep Maynou (àlias Carrabisco), actua de cap de colla i ´és qui fa els tractes. Ballen “sols per divertir-se i guanyar diners per al menjar i beure de les sortides”. Del fons comú són pagades les despeses de les sortides i els bastons”, puix se’n trenquen molts. El vestit se’l paga cadascú. (Els pantalons abans costaven 6 ptes.’; ara en costen 12).
A Sant Iscle surten de consuetud el dia de la Pasqua Florida, a la tarda, i el dia de Sant Feliu (1r d’agost), que és la festa major del poble. També van a altres pobles, i “allí on convingui”, si els contracten. La present fotografia és presa a Sant Pol de Mar, el dia de Sant Jaume, diada de la festa major.
Els vells de la colla, que fan elsl oficis auxiliars (tocar el tamborí i el flabiol, captar) estan retirats de ballar, i són els mestres dels joves. El vell que toca el flabiol, el més vell de la colla, es creu ell mateix insubstituïble. D’aquí el seu to paternalment autoritari amb la colla. (Vegi’s, a la fotografia, la seva actitud mig hieràtica mig pedantesca).
Uns quants joves de reserva, sense vestit, formen part de la colla, i la segueixen disposats a substituir els balladors quan estiguin cansats o si es posessin malalts. (Sant Pol de Mar, 25-VIII-20).
De les fotografies d’actituds (Apèndixs VII, VIII i IX) ens en havem ja ocupat abans (pàg. 59) (CARRERAS; BATISTA, 1921, 64-65)

domingo, 2 de mayo de 2010

Antoni Gallardo, ingeniero, catalanista y fotógrafo

Antoni Gallardo i Garriga (1889-1942) es la personalidad fotográfica más señalada del Estudi de la Masia Catalana. También es el fotógrafo más destacado del fondo FECSA (1913-1980); colección de más de 30.000 imágenes depositada en el Arxiu Nacional de Catalunya y en cuya catalogación trabajamos entre 1994 y 1996. Al morir su archivo personal fue adquirido por Jeroni Martorell para el Servicio de Conservación de Monumentos históricos de la Diputación de Barcelona.
Antoni Gallardo y el fondo FECSA
Las fotografías del fondo FECSA reflejan los trabajos de FECSA y de las empresas que la precedieron. Los asuntos usuales son la construcción, mantenimiento y reparación de los pantanos, centrales y redes de transportes de la energía eléctrica.
La fotografía para los ingenieros, técnicos y directivos de las empresas eléctricas, debía ser simple, nítida y funcional. Así mismo, era un medio para documentar las nuevas instalaciones, las averías, los proyectos, la nueva maquinaria y los alrededores de las centrales. Por otra parte, se tomaron fotografías de identidad del personal, reportajes de los actos sociales, fotografías publicitarias sobre la aplicación comercial e industrial, de la energía eléctrica, reportajes sobre catástrofes naturales, trabajos de nivelación y medición del terreno y estudios sobre la navegación de los ríos.
Encontramos fotografías de toda Cataluña, de zonas del Aragón y del sur de Francia. En Barcelona destacan las imágenes de la central térmica de Mata y las de Sant Adrià-Badalona. También existen fotografías sobre la utilización de la electricidad en la iluminación de locales barceloneses.
Llama la atención la diversidad de formatos, cámaras y soportes empleados. Contrasta vivamente la temprana utilización del paso universal y del 6 x 6, con la utilización de placas de vidrio o acetato hasta la década de 1960. De forma usual los técnicos de la empresa, sobre todo los ingenieros, acostumbraban a tomar las fotografías en paso universal y en 6 x 6. En cambio, los fotógrafos profesionales utilizaban formatos mayores, generalmente cámaras de placas. Además de fotografías técnicas, encontramos imágenes de asunto etnográfico, algunas puramente personales tomadas a los miembros de las expediciones.
La visión del paisaje catalán observado por medio de las fotografías está, desde luego, muy mediatizada por los objetivos de las empresas hidroeléctricas. El fondo FECSA posee un valioso material documental sobre el paisaje catalán cercano a los centros de producción y de distribución de la empresa. Destacan las fotografías del Pirineo. Además, debemos señalar el valor antropológico de las vistas de los alrededores del curso del río Ebro, desde Zaragoza, hasta Tortosa.
En el archivo fotográfico de FECSA la mayoría de las fotografías están adheridas en cartulinas, denominadas “fichas de trabajo,” con datos sobre el motivo, el lugar, la fecha, y a veces sobre el fotógrafo y la cámara utilizada. Existen diversos álbumes con imágenes normalmente documentadas.
La información escrita resulta imprescindible para el correcto estudio del documento fotográfico por parte de un investigador. Sin los escritos de las fichas de trabajo no se hubiera podido conocer la clase de cámara utilizada, ni el nombre del fotógrafo. Tampoco resulta nada fácil identificar las fotografías sin texto. Aunque se reconozca el lugar resulta muy útil encontrar pies de foto que describan las imágenes.
Mirar fotografías con ojos de archivero-documentalista requiere un entrenamiento especial. Es necesario estudiar toda fotografía por sí misma. Sin embargo, no debemos olvidar que toda imagen suele formar parte de una serie. La falta de información de una fotografía puede completarse o clarificarse, comparando otras imágenes de la misma serie.
Para catalogar una imagen resulta muy recomendable mirar simultáneamente el negativo y el positivo. La mayoría de las copias de trabajo apenas traducen la rica gama de los negativos, pierdiéndose detalles que sólo pueden verse en el negativo. Los negativos, en cambio, acostumbran a ser demasiado pequeños. Al estar los tonos del negativo invertidos pueden producirse errores de interpretación.
El ejemplo del fondo FECSA podría ampliarse con el de otras muchas empresas. Sin ir más lejos, en el Arxiu Nacional de Catalunya existe el fondo fotográfico de la Maquinista Terrestre y Marítima, el fondo fotográfico de Siemens y el fondo de Tabacos de Filipinas. Un estudio exhaustivo de estos fondos prolongaría la investigación hasta la edad de nuestra jubilación. Por eso pedimos al lector indulgencia, al rehuir entrar en temas que harían interminable nuestro trabajo. Este es un campo muy virgen y muy fecundo para la investigación.
Antoni Gallardo era una persona de amplios intereses culturales; etnografía, arqueología, música, historia y por supuesto, la fotografía. Gallardo tenía fuertes raíces cubanas, su padre y su suegro eran cubanos establecidos en Barcelona. A pesar de sus antecedentes cubanos Gallardo se integró muy pronto en la cultura catalana,y adoptó el catalán como lengua principal. El padre de Antonio Gallardo, notario de profesión, era también aficionado a la fotografía y llevaba su cámara de formato 18 x 24 cm. en sus viajes y excursiones por la geografía catalana.
Antoni Gallardo colaboró con numerosas entidades. Además del Estudi de la Masia Catalana, Gallardo fue vocal de la Sección de Fotografía del Centre Excursionista de Catalunya y miembro de la Sociedad de Atracción de Forasteros.
Gallardo trabajó en la Sección de Concesiones Hidráulicas de Energía Eléctrica de Cataluña. Nunca fue una persona rica, aunque su sueldo de ingeniero era muy superior al de los trabajadores no cualificados. En 1935 cobraba unas 1.200 pesetas al mes, mientras que los obreros de su compañía ganaban entre 200 y 300 pesetas al mes.
El archivo fotográfico personal de Antoni Gallardo constaba de unas 5.000 fotografías. Antoni Gallardo tomó la mayor parte de sus fotografías personales con una cámara estereoscópica, comprada en Alemania durante un viaje de estudios. La cámara disponía de dos objetivos Tessar 3.5 y de un obturador de aire. Al parecer, Antoni Gallardo no era demasiado aficionado al laboratorio fotográfico. Pero su hijo Joan recuerda a su padre positivando por contacto con papel de ennegrecimiento directo.
Joan Gallardo acompañó a su padre en numerosos viajes y excursiones. En 1933, a los 11 años, le regalaron una cámara Kodak 6 x 4.5 cm., con ella tomó una fotografía en Vic, que pasó a engrosar el archivo fotográfico del Estudi de la Masia Catalana.
Una cámara Leica, propiedad de la empresa Energía Eléctrica de Cataluña, fue utilizada por Antoni Gallardo para tomar la mayoría de sus fotografías de ingeniería, actualmente archivadas en el fondo FECSA del ANC. Las imágenes se realizaron entre 1930 y 1942. Actualmente se encuentran en el denominado, Fichero de Trabajos. Este archivo consta de unas 5.600 fichas, con fotografías adheridas, de unos 9 x 12 cm.
En el Fichero de Trabajos encontramos las fotografías agrupadas por asuntos diversos. En especial proyectos de emplazamientos de nuevas centrales y trabajos de nivelación del terreno. Debemos destacar las imágenes del trabajo “La navegación en el río Ebro.”
Merece la pena detenerse en el proyecto sobre “La Navegación en el río Ebro” fotografiado por Antoni Gallardo. Francesc Carreras Candi, utilizó muchas fotografías de Antoni Gallardo, su discípulo predilecto, para su obra, La navegación en el río Ebro. Notas históricas editada póstumamente en Barcelona, 1940 (IGLÉSIES, 1964a, 342). Nosotros hemos manejado la edición de 1993 traducida al catalán por el Departament de Política Territorial i Obres Públiques de la Generalitat de Catalunya. Las fotografías de Antoni Gallardo son las que poseen un mayor interés etnográfico del denominado Fichero de trabajos, del fondo FECSA.

Estudi de la Masia Catalana

Estudi de la Masia Catalana fue un proyecto etnográfico y arquitectónico. Se realizó un trabajo de documentación gráfica y escrita, sobre las casas rurales catalanas y su entorno. La fotografía desempeñó una función indispensable. Estudi de la Masia Catalana fue establecido en 1923 por Rafael Patxot (1872-1964), administrador de la Fundació Concepció Rabell, científico y mecenas. Josep Danés fue el principal responsable. Hay que destacar la colaboración de Lluís Bonet. Cuantitativa y cualitativamente,destacan las fotografías del ingeniero Antoni Gallardo:
“Estudi de la Masia Catalana.-En nom de la “Fundació Concepció Rabell i Civils”, el Sr. Rafel Patxot ha ofert al Centre els mitjants per efectuar i publicar un estudi complet de la Masia Catalana sota tots els aspectes; històric, arquitectònic, juridic, etc. Es aquesta una obra importantíssima que encara està, pot dir-se, completament per fer i no cal dir que el CENTRE ha acceptat ben agraït la dita oferta i, d’acord am la “Fundació“, posarà tot el seu esforç perque l’obra resulti digna del tema a ésser estudiat.” (Butlletí CEC, 1923, 249)
Un antecedente de este proyecto lo encontramos en el concurso fotográfico de asuntos rurales, organizado por el Instituto Agrícola de San Isidro:
“Con objeto de dar a conocer lo mejor y más interesante de las cases de pagès y de agricultura de Cataluña, tanto desde el punto de vista artístico o arqueológico, como en el referente al progreso técnico.” (Ibérica, 1917, 291)
El archivo aunque estaba ubicado en el Centre Excursionista de Catalunya era autónomo. Entre 1927 y 1928 vivió un crecimiento espectacular:
“Memoria dels treballs fets per a l’estudi de la Masia Catalana
e) Iniciació de l’arxiu documental i de petits gràfics (postals, gravats, fotografies…), en el qual figuren els resultats de l’anterior enquesta, i
f) Començament de l’Arxiu fotogràfic Comarcal (amb proves generalment del tamany 13 x 18 cm.) Aquest Arxiu es, de moment, l’obra de més presentació de les Ja fetes. En el passat juliol, es componia de 839 fitxes, més 182 proves, o sigui, un total de 1075 fotografies. D’aquestes, 550 eren comprades a fotògrafs profesionals, i els restants 525, eren fetes a càrrec de l’Estudi, de clixés facilitats graciosament per col.laboradors de l’obra. Alguns, pocs, regalaven les proves i tot.
Des del primer d’octubre passat en què funciona novament organitzada l’oficina, el treball desenrotllat ha estat en primer terme continuació del ja començat; aixi s’ha aumentat en gran manera els fons de publicacions referents al tema o a temes similars, tan d’aquí com de fora i en especial s’ha donat un gran desenrotllament a l’Arxiu fotogràfic comarcal. En aquest trimestre han ingressat 882 proves fotogràfiques, de les quals onze han estat comprades i encarregades expressament, i les restants han estat a càrrec de l’Estudi, de Clixés que li han estat graciosament facilitats.” (Butlletí CEC, 1927, 66-67)


“Estudi de la Masia Catalana.- Continua activament la catalogació de llocs i pobles de Catalunya, així com els treballs per a l’arxiu documental, que cada dia és més important. Totalitzava en acabar el curs 6.348 clixés.

A tots els senyors cooperadors, remercia l’Estudi de la Masia Catalana els seus donatius. Aquest benemérits són actualment en nombre de 214.” (Butlletí CEC, 1928, 436)

En la actualidad consta de unas 7.000 copias positivas, de un tamaño aproximado de 13 x 18 cm. repartidas en más de un centenar de álbumes de unas 50 imágenes. Se conservan más de mil negativos, un centenar de diapositivas de proyección, grabados, dibujos y planos. Se hallan catalogadas unas dos mil masías. Los límites cronológicos de las fotografías van de 1903 a 1936.

Estudiando este archivo pueden observarse diversos aspectos de la vida cotidiana del campesino catalán de principios de siglo. Las fotografías acostumbran a ser de buena calidad. Además, hay algunos dibujos y diversa documentación escrita. Entre los fotógrafos colaboradores destacan; Lluís Bonet i Gari, Josep Danés, Lluís Estasén, Antoni Gallardo, Francesc Masclans, Juli Soler, Joaquín Rubio, Cèsar August Torres, Adolf Mas, Blasi Vallespinosa, etc. Conservan fotografías de todas las comarcas catalanas y algunas imágenes de las Islas Baleares y del País Valencià.

El fondo no se limita a imágenes de masias. Dispone de vistas generales de pueblos, paisaje rural y natural, vistas de conjunto de molinos, castillos, vistas interiores de edificios, calles y plazas. Debemos destacar las escenas campesinas, como la matanza del cerdo y la siembra del arroz. Según Maluquer, Estudi de la Masia Catalana estaba:

“(…) enfocat dins una perspectiva global, sociològica, jurídica, geogràfica, històrica, econòmica, arquitectònica, de costums, d’indumentaria, etc. L’objectiu final era de publicar en una magna obra la ingent documentació aplegada.” (MALUQUER, 1994, 46-47)

En 1931 disponía de un archivo con 6.118 fichas. En 1933 se expusieron los fondos del Estudi de la Masia Catalana en el Institut Agrícola Catalá de Sant Isidre. Con la Guerra Civil se interrumpió el proyecto. Durante la contienda Rafael Patxot se exilió en Suiza. Falleció en Ginebra en 1964. En el franquismo el archivo permaneció escondido en Barcelona, en un local propiedad de Rafael Patxot. Gracias a las gestiones de Nùria, la nieta mayor de Patxot, desde 1976 el archivo se instaló en el Centre Excursionista de Catalunya (MALUQUER, 1944, 46-47). Es un archivo excepcional que documenta gráficamente la vida rural catalana de principios del siglo XX.

El Arxiu d’Etnografia i Folklore de Catalunya

La fotografía etnográfica suele estar estrechamente relacionada con el colonialismo. La mayoría de las imágenes antropológicas ven a los indígenas como seres humanos menores de edad. Estas fotografías, en muchos casos, han justificado el colonialismo e incluso el esclavismo.
La fotografía etnográfica catalana, por el contrario, está relacionada con un nacionalismo, más o menos chauvinista y su visión es muy diferente de la fotografía etnográfico-colonial. Se trataba de idealizar la vida rural frente al urbanismo, de la tradición frente a la modernidad, del pasado frente al presente.
El Arxiu d’Etnografia i Folklore de Catalunya fue creado en 1915 por Tomas Carreras i Artau (1879-1954). Hay que destacar la colaboración de Josep Maria Batista i Roca (1896-1979). Muchos de sus miembros eran socios del Centre Excursionista de Catalunya. Sin embargo, fue una entidad independiente. Tomas Carreras era catedrático en la Facultad de Filosofía y Letras de Barcelona. Batista i Roca fue uno de sus discípulos más aventajados. En la actualidad su archivo se conserva en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de Barcelona. Hay unas 5.000 fotografías efectuadas entre 1917 y 1923. Carreras y Batista tomaron personalmente muchas de las fotografías, especialmente se dedicaron a recopilarlas por compra o donación.
El interés etnográfico de estas imágenes es muy superior a las fotografías del archivo fotográfico del Centre Excursionista de Catalunya. Los colaboradores del Arxiu d’Etnografia i Folklore de Catalunya trabajaban con metodologías más elaboradas y con objetivos profesionales más concretos. Las buenas relaciones con el Centre Excursionista de Catalunya les permitieron en ocasiones comprar fotografías “a mitad de precio, caso de los positivos de Juli Soler que reflejaban la vida tradicional de algunos valles pirenaicos.”(CALVO, 1991, 124)
El material fotográfico recopilado poseía gran interés didáctico y fue utilizado por Carreras para ilustrar sus clases. Gran parte de las fotografías están mal conservadas y otras muchas carecen de todo tipo de señalización. Las fotografías, en general, se ampliaban a tamaño postal (10 x 15 cm.), encolándose en una cartulina.
Josep Maria Batista i Roca redactó, en 1929, una memoria en la que explica la importancia de la fotografía en el Arxiu d’Etnografia i Folklore de Catalunya:
“ (...) 2) Ha sigut organizat un Arxiu gràfic, nodrit principalment de fotografies de la vida típica i tradicional de Catalunya (tipus, indumentaria, la casa, festes i aplecs, feines del camp, vida marinera, etc) Aquestes fotografies i les corresponents fitxes descriptives, constituint veritables documents, són acoblades sistemàticament. Ultra aquest servei inèdit, poseeix també l’ARXIU un fons considerable de fotografies de diversa procedència, col.leccions de postals, gravats, albums, etc.” (CALVO, 1991, 174)
El antropólogo Lluís Calvo nos recomendó un texto que trata de la utilización de la fotografía en la etnografía Manual per a recerques d'etnografia de Catalunya, publicado por Carreras y por Batista en 1922. En esta obra, además de señalar la importancia de conseguir fotografías etnográficas, se dan consejos técnicos para su toma. No en vano ambos autores eran fotógrafos prácticos.
En la obra se aconseja tomar retratos de frente y de perfil, siguiendo los trabajos del fotógrafo francés Bertillon. También se recomienda la toma fotografías no preparadas, en las que los modelos no posen. La parte final del libro está ilustrado con fotografías de Tomas Carreras Artau; imágenes de pescadores del Maresme, un pastor del Pirineo y una instantánea del popular “ball de bastons”. Los trabajos del Arxiu d’Etnografia i Folklore de Catalunya,sufrieron una notable ralentización cuando Batista abandonó el trabajó. Sin embargo sobrevivió, aunque muy desvirtuado, a la Guerra Civil.
Batista y Carreras tomaron fotografías personalmente. Por otra parte, utilizaron una red de colaboradores para recoger todo tipo de documentación, entre ellas la fotográfica. Es necesario destacar las imágenes sobre psicología infantil fruto del trabajo de Carreras.
En fin, el Arxiu d’Etnografia i Folklore de Catalunya fue pionero de la fotografía etnográfica. Su método de trabajo era mucho más riguroso que el de los fotógrafos excursionistas con los que, por otra parte, estaban muy relacionados. Lluís Calvo nos dice al respecto:
“La renovación que impulsó se vio acompañada con la introducción como método de trabajo de la fotografía etnográfica. Gracias a ello, en la actualidad disponemos de una muestra gráfica de inapreciable valor de la cultura tradicional catalana de principios de siglo. Esta acción quedó completada con los estudios de ‘cartografía etnográfica’ que empezó a realizar.” (CALVO, 1991, 247)

sábado, 1 de mayo de 2010

Comida de urgencias

Nada mejor que un plato caliente para recuperar fuerzas en una larga y complicada jornada laboral en horario nocturno. Tirar de lata y de comida preparada debe ser nuestro último recurso. Los bocadillos cansan, atragantan y engordan. Las ensaladas son particularmente saludables, pero en el centro de la noche te pueden dejar helado. No es tarea fácil conseguir un plato bien guisado cuando se está de guardia en un centro sanitario, en un parque de bomberos o en un cuartel de policía. Pero existe el microondas, un maravilloso aparato que nos puede reconfortar.

El control del comercio de las especias ha sido uno de los motores de la historia. En general con demasiada sangre y horribles crímenes. Como ejemplo podemos citar los viajes de Marco Polo, la conquista de Bizancio por el imperio Otomano, los viajes de los portugueses a la India circunnavegando África y la búsqueda una nueva ruta a la India por Cristóbal Colón. (Ver Carlo Maria Cipolla: Allegro ma non troppo)

Con el arroz largo o mejor Basmati, el aceite de oliva, el clavo, la pimienta, la canela, el cardamomo o el jengibre se puede cocinar un plato que sin duda será la alegría de nuestra jornada de trabajo. Se toma un recipiente para microondas, se pone un poco de agua, aceite, especias y sal al gusto y se calienta durante unos 3 minutos. A continuación se pone el arroz y se deja durante unos 12 minutos. Tras un reposo de unos 3 minutos nos quedará un plato delicioso que puede enriquecerse con coco, queso, o almendra en polvo. El arroz puede cambiarse por pasta reduciéndose el tiempo de elaboración a unos 8 minutos. La cantidad de agua debe ser poca, la necesaria para que se evapore. Con esta receta pueden comer máximo dos o tres personas. Variantes y mejoras son casi infinitas. Por ejemplo puede prepararse un te diluido y utilizarlo de base para hacer el caldo. Por otra parte nada mejor que un te bien cargado de especias para descargar tensiones laborales. Los pakistaníes hacen hervir unos 20 minutos el te con las especias. Pero también funciona dejar una bolsita de te con especias durante 7/8 minutos. Es necesario dejarlo reposar unos diez minutos y endulzarlo al gusto. Sólo o con leche está delicioso. Sin duda mucho mejor que un café.

Nota: No comentar estas recetas a los jefes de personal. Se podrían perder los complementos nocturnos de penosidad y alevosía.