sábado, 29 de diciembre de 2012
El hermano mayor
Al tercer intento nació el hermano mayor. Mi madre se casó a los 25 años y yo nací cuando ella tenía 29. Entremedio tuvo un aborto y un Manuel, un niño que fallecería a las pocas semanas. Durante mucho tiempo fuí hijo único. Pero a los 8 años y coincidiendo con el 11 de septiembre llegó al mundo mi hermano Félix. Entonces aprendí, mi padre me obligó, que se podía ir caminando al Hospital de San Pablo. También descubrí que la señora Adela, vecina del piso de arriba, desayunaba con croissants con chocolate todos los días. Con ella me dejaron mientras mi madre estaba en la maternidad con el renacuajo. Regresé a mi domicilio con la condición de desayunar a la francesa. Pero mis padres no cumplieron su promesa. A lo sumo pan con chocolate. El caso es que el marido de la señora Adela era el superior de mi padre en RENFE y se ganaba la vida bastante mejor que él.
Me encanta la foto de arriba. En ella se observa que el afecto fraternal teje una complicidad y una solidaridad insondable y perdurable. La memoria es frágil y apenas recuerdo nada de los primeros años con mi hermano. Eso si, me acuerdo como si fuera ahora como lo tuve que arrastrar hacia la escuela en su primer día de colegio. El terco no quería ir de ninguna de las maneras. Mi madre me comenta que yo hice más o menos lo mismo en mis primeros días escolares. Al parecer por no disponer de cartera.