Microrrelatos y escritos sobre la fotografía, la realidad y el deseo
domingo, 4 de agosto de 2013
Gatita cabreada
A veces hasta la gatita mas mansa se cabrea. Tendrá sus motivos. Seguramente relacionados con este torpe fotógrafo de gatos. A veces envidio sus afilados dientes y sus mortales uñas. Mucho me temo que si los españoles fuésemos alguna rama de los felinos no estaríamos como estamos.