lunes, 28 de febrero de 2011

Edu León

En este país hay muchas cosas que no me gustan. Por ejemplo que muchos médicos por el puto ahorro tengan límites para prescribir medicamentos o pedir pruebas que mejorarían la calidad de vida de muchos pacientes. Tampoco me gusta que las fuerzas de seguridad del Estado tengan cupos para poner multas de tráfico o detener inmigrantes.

Edu León es un fotógrafo de prensa que trata de documentar las redadas de la policial a los inmigrantes. Su trabajo le ha valido, amenazas, juicios, pérdidas del material fotográfico y problemas diversos. Una vergüenza.

domingo, 27 de febrero de 2011

tekiero



Algunos grafiteros son particularmente descebrados y pervertidos. Tienen el gusto en el culo. Por otra parte, tal vez esté equivocado y se trate de un artista irónico y despechado que quiso reflejar que su amor acabó en un basurero.

Desnudos en un contenedor




Los objetos abandonados que dejan en los alrededores de los contenedores son casi tan diversos como nuestra sociedad. Esta pareja de hipopótamos recien casados muestran su felicidad y su desnudez ajenos a la crisis que nos azota. Sin embargo, sin saberlo, ellos también han sido lanzados al cubo de la basura como muchos miles de ciudadanos ahogados por las hipotecas, el paro y la falta de esperanza.

La cámara del móvil me sirvió, una vez más, para captar este objeto encontrado y al mismo tiempo abandonado.

sábado, 26 de febrero de 2011

Hipotecas

Los socialistas y los populares se han puesto de acuerdo en no condonar la deuda cuando se devuelve un piso a la entidad financiera por imposibilidad de pagar la hipoteca. ALgunas sentencias han dado la razón a los deudores. Pero la obstinación de los políticos es tozuda. En los casinos siempre gana la banca y con las hipotecas también. Los poderosos tienen bien guardadas las espaldas. Las clases populares y la clase media se puede quedar en cualquier momento con el culo al aire. Maldita sea.

TV3

El obstruccionismo del gobierno valenciano me parece de juzgado de guardia. Es una vergüenza que ciertos políticos gasten la única neurona que les queda para ponerles puertes al mar.

Por otra parte parece ser que los trabajadores de TV3 viven en una especie de nube de algodón que les hace inmunes a las restricciones que afectan al resto de los mortales y en particular a los trabajadores y servicios públicos catalanes. Si la sanidad y la enseñanza se tienen que apretar el cinturon, TV3 también.

La esquinica



Postres inolvidables

La Esquinica es un bar de tapas ubicado en el paseo Fabra i Puig 296. Sus tapas están de muerte. Ayer degusté unas patatas bravas, un pulpo gallego y un choco. Fue una maravillosa encerrona de un amigo. Son platos demasiado fuertes para mí. Pero todo me sentó de maravilla. Comer bien te hacen ser más feliz. Si sumanos una conversación agradable y un buen ambiente no se puede pedir más. Pero notaba que me hacia falta algo más, un postre muy especial. Mi instinto me llevó al Centre Cívic Can Baste, paseo Fabra i Puig 274. Allí me esperaba la exposición "Maravilha” de Francesca Nocivelli que me alimentó el espíritu y me llenó de esperanza. La autora ha fotografiado el ambiente culinario de una favela brasileña de unas 600 familias, la Comunidade Maravilha. Gente humilde, pero digna. Para ellos la comida es una prioridad, un placer y un orgullo.

Las neveras son el objeto más fotografiado y preciado. En la expo también hay dos neveras reales. Llama la atención la supermesa con fotomanteles con platos de comida. Se me hacía la boca agua. También hay grandes ampliaciones que describen la tipología de las viviendas y sobre todo interiores con gente comiendo o mostrando con orgullo su comida y su vivienda. Las imágenes muestran una evidente desigualdad social. Dentro de la pobreza hay gente más o menos bien situada. Las fotos no están solas. Unos textos en portugués nos ayudan a comprenderlo todo mejor. Dan ganas de comerse una feijoada. A ver si me invita una amiga brasileña.

viernes, 25 de febrero de 2011

Cuento inmoral



Mi noche con Gina. Cuento inmoral

Arturo era un forofo del cine tranquilo. Por eso se interesaba por las películas de Eric Rohmer. Mi noche con Maud (1969) era su película favorita. Su cinefilia le llevó a comprender y hablar bastante bien la lengua francesa. Pero necesitaba imperiosamente desenvolverse en inglés. Cuanto antes mejor. La crisis apretaba demasiado y sabía que su futuro de joven diseñador estaba amenazado por la crisis del tocho y las hipotecas basura. Ocupó gran parte del invierno de 2009 viendo los canales televisión por cable en inglés. Especialmente los informativos de la CNN y la BBC. Pero también documentales y películas. Le encantaba ver el cine negro norteamericano que daban por TCM. A él le iba más la Nouvelle Vague. Pero el cine clásico de Hollywood no tenía nada que ver con la bazofia de la mayor parte de las últimas películas yanquis. La BBC digital ofrecía un curso por Internet que seguía con entusiasmo. También se matriculó en varios cursos de conversación que montaban en centros sociales de Barcelona. Los jueves no faltaba al grupo de conversación en inglés de la biblioteca Sangrada Familia. A veces quedaban en alguna terraza de la avenida Gaudí y entre Coca Cola y cerveza no dejaban de hablar en la lengua de Shakespeare.


Se gastó los últimos ahorros del paro en un curso de inglés en Londres. Allí pasó los meses de junio y julio de 2010 con la esperanza de soltarse definitivamente. Le fue bastante bien. Todas las noches telefoneaba a su novia barcelonesa con la que llevaba prometido demasiado tiempo. Todos los domingos asistía a una iglesia católica. De esta forma su fe se retroalimentaba y su conciencia se tranquilizaba.

Para obligarse a hablar en inglés todo el rato alquiló una habitación a una familia católica escocesa con dos niños pequeños. Gina, una joven médico italiana era la otra inquilina. Gina no paraba mucho por casa. Trabajaba demasiadas horas en el servicio de urgencias de un hospital. Llevaba 3 meses en Londres. Allí viajó para olvidar un desamor que la angustiaba. Su pareja había regresado con su mujer y Gina se quedó compuesta y sin novio. A pesar de Berlusconi, Italia es un país demasiado católico y el peso de la tradición hizo que Paolo, la pareja de Gina, decidiera volver con su mujer y su hijo. Paolo sabía que Gina sufriría mucho. Se sentía culpable. Pero padres, tíos y hermanos le hicieron ver que era un pecado abandonar a su mujer por una doctora atea y con fama de frívola. Gina enjuagaba su dolor y su desencanto con paninis de prosciutto y pizzas cuatro estaciones. La pizza era una de las debilidades de Arturo. El olor de las pizzas que Gina recalentaba en el microondas le animó a interesarse por ella. Por otra parte Gina era la típica belleza italiana con unas como Monica Bellucci, un busto como Sofia Loren y un rostro como Gina Lollobrigida. En fin que aunque Arturo era bastante mojigato no podía dejar de sentirse atraído por aquella mujer inteligente, educada, guapísima y desparejada. Pero las semanas pasaban y Arturo apenas había cambiado algunas conversaciones banales con Gina. Conversaban francés. Lengua que ambos hablaban mucho mejor que el inglés y más propicia a las aventuras amorosas.

El mes de julio acababa y con él la estancia de Arturo en Londres. A modo de despedida se armó de valor y la invitó a cenar en un Pizza-one del Soho. A pesar de su mutuo interés por la pizza ambos estaban más pendientes de otra cosa. No dejaban de mirarse con silencios llenos de deseo. Arturo hizo una pregunta sobre el anillo que ella llevaba y las manos se le fueron con los ojos. Aquella caricia fue mucho más intensa que un beso apasionado o que un revolcón de campeonato. Sus manos no podían separase. Suavemente se acariciaron los dedos, las muñecas y los antebrazos. Arturo descubrió que Gina tenía en la muñeca izquierda una cicatriz y Gina se percató de un nevus en la mano derecha de Arturo. Las pequeñas imperfecciones desataron su deseo. Se besaron en los labios de forma superficial y al mismo tiempo particularmente intensa.

No pidieron postre. Alquilaron una habitación de hotel en el barrio de Beogravd. La belleza de Gina le deslumbraba. Arturo se quedó maravillado por su ropa interior. El enorme sujetador protegía unos voluptuosos senos XXL. La mini braguita negra dejó al descubierto una vagina húmeda y cálida. Gina se excitó ante el torso musculoso y peludo de Arturo. La sinfonía de besos y abrazos fue casi infinita. Pero cuando Gina le dijo “ya estoy lista” Arturo tuvo un gatillazo. Sus nervios o su puritanismo le hicieron una mala pasada. Los labios, la saliva y la lengua de Gina no pudieron enderezar aquel miembro demasiado blando para el coito. En esta ocasión “el francés” no fue un lenguaje adecuado para hacer el amor.

Dos días después Arturo regresó a Barcelona. Gracias a sus contactos encontró trabajó en una copistería de diseñador gráfico. Un ático de 80 metros cuadrados fue el regalo de boda de sus suegros. Sus padres pagaron el convite. Con su mujer le fueron mejor las cosas la noche de bodas. Esta vez no hubo fallos y pronto serán padres.

Gina consiguió trabajo en un hospital de Edimburgo. Allí la vida es más tranquila y la vivienda más económica. Alquiló un piso amplío y luminoso. Sale con un enfermero de las Antillas que no tiene problemas de conciencia, ni de erección.

jueves, 24 de febrero de 2011

Günter Wallraff IV

Dcotores tiene la Iglesia

Una de los temas que más me ha interesado de los libros de Günter Wallraff es el respeto que tienen los alemanes pòr el título de doctor. Sana costumbre que se ha perdido en España, dónde doctor es sinónimo de médico. ¿Cuántas veces los doctores españoles debemos embrollarnos en explicaciones y clarificar que no necesariamente somos médicos? Realizar un doctorado es un gran esfuerzo que merece un reconocimiento y un respeto. Automaticamente te conviertes en un sobreducado. Dificilmente la sociedad te reconocerá tu labor. sí son lasa cosas.

Por estos días el ministro alemán de Defensa Karl-Theodor zu Guttenberg es acusado de plagiar su tesis doctoral. Parece que perderá el título de doctor. No podía ser de otra manera.

Violencia laboral

Para corroborar mis lecturas de Günter Wallraff asistí a un acto sobre la violencia en el trabajo: Jornada sobre la Prevención y Análisis de la Violencia en el Ámbito de Trabajo Hospitalario. 23 de febrero de 2011. Hospital Universitario de Bellvitge. Hospitalet de Llobregat, Barcelona
En la pausa del desayuno no hubo bocadillo de jamón, ni pinchitos de tortilla de patatas. Pero los croissanes, el zumo de naranja y el café Nespresso estaban de muerte. Las conclusiones y la despedida fueron claras y concisas. La inauguración un poco retórica y la sala perfecta.
En la jornada se trató más de agresiones internas o mobbing que de agresiones externas. El acoso moral puede ser de jefes, compañeros de tu nivel y de subordinados. Se habló de la necesidad de que los mandos intermedios fuesen evaluados por sus subordinados. Enfermería es el colectivo que más sufre la violencia de los pacientes. Las urgencias se llevan la peor parte como servicio. También se comentaron los problemas que ocasiona la prisa y los derivados de la multiculturalidad.
Se constató la importancia de denunciar cualquier tipo de violencia o agresión. Incluidas las agresiones verbales. Por desgracia muchas empresas sanitarias no gestionan bien las denuncias. Tienden a minimizarlas y a dar la razón al agresor en caso de violencia verbal. El SCS prioriza la satisfacción del cliente. El departamento de riesgos laborales del ICS se calificó de inoperante. Por otra parte se han dado casos de acoso en miembros de gabinetes de salud laboral. Es importante estar sindicado y denunciar a las agresiones a los delegados de prevención. También se destacó la importancia de los talleres y cursos en vivo, mucho más eficaces que los “on-line”. Con la crisis se harán menos cursos.

martes, 22 de febrero de 2011

Günter Wallraff III

Panecillos para Lidl:169-202

El autor resume en este capítulo su experiencia de trabajador en una panificadora que trabaja en exclusiva para supermercados Lidl. Sobre la experiencia no escribe ninguna palabra positiva. Como cliente esporádico de Lidl me vi obligado a realizar unas compras con un resumen del texto en la cabeza y una libreta de notas disfrazada de lista de compras. Ciertas amistades me descubrieron hace tiempo los precios baratos y la calidad de algunos productos. Mi instinto para localizar rarezas me llevó a descubrir el arros basmati, el té de Navidad, el queso azul, los yogures cremosos, la cerveza de trigo o el chocolate de Madagascar. Pero también una repostería, unas salsas y unos productos raros que le sentaban fatal a mi salud o a mi sentido del gusto. Así pues debo confesar y confieso que voy de vez en cuando a comprar alguna cosa y a tomar nota de cosas que nunca consumiré.

La decoración del Lidl es más bien cutre. El paisaje humano es multicultural, fracción de inmigrantes pobres y autóctonos curiosos. Muy distinto de El Día, compuesto por jubilados con pensiones de mierda y con amas de casa de familias pobres o empobrecidas. Me detuve con cierto repelús en la sección de panes y pastas. Observé con cierto asco en Pan Baguette para hornear 300 gramos 0.79 euros que era parecido al que Wallraff fabricaba. Compré algunos productos lácteos y otros de limpieza. Total: 11.01 euros.

Günter Wallraff II

Starbucks
Estamos en este mundo para tratar de ser originales. Por eso esta mañana he decidido darme una vuelta por Sant Andreu y tomarme un café en el Starbucks de La Maquinista. No tomaré ninguna pasta, pero de alimento espiritual leeré el capítulo Un café perfecto (pags 235-252) de Günter Wallraff (2010): Con los perdedores del mejor de los mundos. Anagrama, Barcelona. Este texto está dedicado a la cadena norteamericana/multinacional Starbucks.

El paisaje humano de la cafetería Starbucks de La Maquinista es muy diferente al de otros centros de Barcelona. Apenas hay turistas. Los clientes son en su inmensa mayoría autóctonos o inmigrantes poco afectados por la crisis. Por eso no se observan carteles en inglés. La cata está redactada en la lengua propia de Catalunya. La decoración es similar a la de otros locales de la empresa. Sin embargo sirven por defecto en tazas de porcelana. Los vasos desechables quedan para los turistas y para los nostálgicos (que los hay) del American Way of life). La música ambiente es muy agradable para un amante del jazz. Lástima que la cafetera y algún que otro artilugio castiguen mis oídos de vez en cuando. A pesar de la crisis los precios de los café continúan subiendo. Hace algún tiempo se podía tomar un café con leche pequeño por 1,90 euros. Pero ahora cuesta 2,70 euros. Lo mismo que el capuchino que me acabo tomando. El tamaño grande tiene un suplemento de 50 cm de euro. De tu cuenta corre endulzarlo con azúcar blanca o morena o tunearlo con vainilla, canela, nuez moscada o chocolate en polvo.

Me siento en una mesa ajedrezada pero no me hago ilusiones de jugar ninguna partida de ajedrez. Estoy aquí para tomar notas para una entrada para mi blog. Lo primero es lo primero y saboreo el capuchino mientras ojeo la prensa. Es difícil ponerle críticas. Está muy bueno, y disfruto cada sorbo tal como he saboreado la mayoría de productos de la empresa.

Tras el café, la lectura. El texto de Wallraff es duro, muy duro. A destacar la generalizada explotación del personal. El modelo es el de las hamburgueserías y los salarios en plan de señora de la limpieza. El autor te acaba transmitiendo mala conciencia. Con cada café contribuyes a una explotación laboral diabólica y a unos sueldos de mierda. Conclusiones la calidad es buena y el ambiente agradable. El café te cuesta el doble que en otros lugares y los trabajadores están tan explotados como la mayoría del sector. Me quedo con las ganas que el camarada Günter me recomiende alguna cafetería que respete los derechos de los trabajadores. Tal vez por eso un servidor tenga demasiada afición a preparar tes, infusiones y cafés con leche en su casa.

Günter Wallraff I

Günter Wallraff (1987): Cabeza de Turco. Anagrama, Barcelona
Günter Wallraff (1987): El periodista indeseable. Anagrama, Barcelona
Günter Wallraff (2010): Con los perdedores del mejor de los mundos. Anagrama, Barcelona

Esta semana he leído varias obras del periodista alemán Günter Wallraff. Me ha impresionado especialmente Con los perdedores del mejor de los mundos. Sus obras son lecturas sindicales obligatorias para los miembros de comités de empresa germanos y sindicalistas en general. Por las malas: (289-332): En este apartado se describen las malas artes para quitarse de en medio los trabajadores críticos. En especial los miembros de comités de empresas. Aterra el comportamiento de cierto abogado que aconseja a los empresarios la mejor manera de despedir, sobornar o comprar a los empleados díscolos. Sus métodos beben del nazismo.

Puede que ahora sea un buen momento para leerlas o releerlas. Especialmente por qué Alemania busca trabajadores españoles

Con los tiempos que corren es mejor retroalimentarse de ideas alternativas al avemaría purísima neoliberal que estamos disfrutando. La reciente noticia de que se buscan cerebritos españoles para Alemania da pie a contrastar las delicias teutónicas. Por eso he leído a Günter Wallraff, un autor que describe en sus obras la situación de lo obreros Günter inmigrantes en Alemania desde finales de los sesenta hasta nuestros días.

Wallraff desenmascara el trato racista que se dispensa a los inmigrantes. El tema es particularmente sangrante con los turcos. Ojo pues los inmigrantes españoles que marchen hacia Alemania. Por otra parte las prácticas que describe Wallraff no son peores que las que en España han disfrutado la reciente inmigración producto de la economía del tocho y otras especulaciones. Creo que los españoles somos igual de cabrones que los alemanes. Como ciudadano barcelonés tampoco salvo a mi ciudad y alrededores.

Barcelona insòlita




En esta obra monumental, de casi 900 páginas, Neus Bergua describe con elegancia y precisión un serie de lugares barceloneses relativamente poco conocidos y particularmente interesantes. Entre ellos Jaque al Rey, una entidad de la que formo parte con indisimulado orgullo.

lunes, 14 de febrero de 2011

Mútuas sanitarias

Leo en La Vanguardia del domingo 13 una entrevista a la señora Leire Pajín, ministra de Sanidad. Sobre la afiliación a las mútuas piensa justo lo contario que el Conseller de Sanitat catalana:

"-¿Recomendaría a la gente que se afilie a una mútua sanitaria?
-Todo lo contrario. Tenemos el mejor sistema sanitario del mundo. Nuestra obligación es preservarlo"

Los políticos no se ponen de acuerdo. La postura de la señora Pajín me parece más razonable. Ante tantos desacuerdos y contradicciones lo mejor será no ponerse enfermo. No vaya a ser que con tanta burocracia y falta de recursos acabe con los pies con delante.

Fotografiar sin coartadas

Comentarios a propósito de el artículo de Juan Bufill, Fotografiar sin coartadas publicado en La Vanguardia (13-02-2011)

El artículo del señor Bufill comenta una exposición de Pere Formiguera. Su opinión me parece muy respetable. Sin embargo, creo que se equivoca al citar a los mejores -según él- conocedores de la Historia de la Fotografía. Todos ellos son estupendos profesionales de la fotografía o de la crítica fotográfica. Sin embargo Juan Bufill olvida que existen investigadores reconocidos sobre historia de la fotografía. Por ejemplo Publio López Mondéjar, Marie-Loup Sougez, Lee Fontanella, Juan Naranjo, Bernardo Riego o Laura Terré. Eso por no citar a innumerables autores de tesinas y de tesis doctorales sobre historia de la fotografía que pueden consultarse en la red o comprarse en librerías especializadas .Por otra parte el reconocido fotógrafo Joan Fontcuberta se ha definido más de una vez como no historiador de la fotografía. El resto de los citados por Bufill tampoco presumen de ello.  Ser un buen fotógrafo, un buen teórico, o un buen profesor de fotografía no implica ser historiador de la fotografía.

Cena fotografica marzo

El club de los fotógrafos muertos estamos preparando una cena fotográfica para mediados de marzo en el restaurant La Ginesta. Como siempre hablaremos de la divino y de la humano. Pero la fotografía será nuestro tema central. Sin duda también trataremos de los recortes neoliberales que todos sufrimos en mayor o menor medida, de los cambios sociopolíticos en los países árabes, de cuestiones gastronómicas, de viajes y de proyectos diversos.

Os esperamos. Será una noche inolvidable.

sábado, 12 de febrero de 2011

La lectora

La historia se repite desde hace algún tiempo. Observo a una persona leyendo un enorme libro. Siempre es una mujer educada, elegante y discreta, más o menos joven, más o menos madura, más o menos hermosa. Mis problemas visuales y mi discreción me impiden saber que está leyendo. La intriga me angustia. Por eso escribo estas líneas y busco en el sabio lector (mejor en la sabia lectora) una respuesta.
Puedo dar alguna pista. La mayoría de los varones van armados de diarios deportivos, móviles o mp3 con cascos más o menos aparatosos. Sin embargo las mujeres son más y mejores lectoras. Sobre todo de inacabables novelas. El futuro del libro reposa en manos femeninas.

viernes, 11 de febrero de 2011

Aproximación a la belleza




Las sombras son más bellas que la realidad. Su belleza aumenta al acercarnos.

jueves, 10 de febrero de 2011

La escalera virtual



Hay sombras que se confunden con la realidad. Y deseos que se transforman en sordidas sombras.En esta imagen hay una esclaera real y otra virtual. No te equivoques. Te juegas la vida.

Autorretrato con sombra




Quienes fotografiamos sombras no hacemos más que buscarnos a nosotros mismos. A veces nos encontramos

Antigua Estación del Norte



Esta imagen de la antigua estación del Norte de Barcelona es un buen ejemplo de la utilización de la medición manual. El fotómetro automático se volvía loco. No me gustan los edificios diseñados con vidrio oscuro. Pero en ocasiones vale la pena disfrutar de sus reflejos. La imagen de la estación gana en misterio y belleza.

Cerrajerías de urgencia




Los anunciantes de cerrajerías son una plaga que infecta toda la ciudad. El colmo es que pongan sus anuncios en una auténtica cerrajería. Vivir para ver ( y para fotografiar)

lunes, 7 de febrero de 2011

Incontinencia gráfica

Llevo unos días atravesando una seria crisis de incontinencia gráfica. Tengo unas irremediables ganas de escribir y un sordo deseo de tomar fotografías. El fruto de todo esto es una atropellada serie de entradas en este blog y alguna otra cosa que tengo medio escrita. También he sacado a pasear la cámara y he tomado varias fotos sobre las que escribiré alguna cosilla.
Te sientes bien cuando las musas te inspiran y te hacen cosquillas. Mejor olvidar los tiempos de sequía intelectual, cansancio, sueño, malestar, disgrafía y otros malos rollos.

ETS (Enfermedad de transmisión sexual)

Juanjo se sentía vacío, podrido y asqueado. Tal vez no fuera un padre y un marido ejemplar. Pero se pasaba doce horas diarias conduciendo un Taxi en Barcelona para sacar a su familia adelante. Nunca tuvo ninguna bronca con Laura. Pero su mujer llevaba mal la marcha de sus padres y de su hermano. La ilusión de sus padres era regresar a Galicia tras la jubilación. Se instalaron en Xantada con su hijo Basilio, un eterno joven de 35 años que se trastornó con los porros, la cocaína y otros excesos.

Apenas un año de la marcha de sus padres Juanjo y Laura se separaron. Vivir sin su mujer y sus dos hijos le trastornaba. El afecto paternal se mantenía por teléfono, Internet y viajes para Navidades, Semana Santa y algún que otro puente. Pero las necesidades sexuales y afectivas le agobiaban. Es una putada que te dejé tu mujer a los 49 años. Intentó aproximarse a varias mujeres que le gustaban. Pero andaba justo carisma y sobrado de canas. No se comió una rosca en mucho tiempo. Ser taxista le permitía conocer los bajos fondos de la ciudad y decidió saciar su concupiscencia a base de talonario. El encuentro fue inolvidable. Aquella mulata dominicana le hizo pasar una tarde memorable. Tras demasiados meses de soledad se agradece que un cuerpo sensual y mercenario te bese, te acaricie, te regale al odio palabras amables, y se ocupe de que tu pene conozca las delicias de unos labios sensuales, de una boca glotona y de un sexo cálido, húmedo y vibrante.

Ahora tenía que afrontar un nuevo duelo; el picante y doloroso recuerdo que le dejó la prostituta. Los antibióticos y otros medicamentos acabaron curando su infección. Pero su aflicción por su mala suerte con las mujeres le dejó una herida insondable.

Jordi Begueria





Los perros son una de mis debilidades. Nunca he tenido ninguno. Pero me gusta observarlos y si tengo ocasión fotografiarlos o jugar con ellos. El animal no dejaba de seguirme con la mirada. Su dueño leía distraído un diario en la terraza de un café de la plaza Mercadal. No sabía si tomar una foto indiscreta o pedir permiso. Opté por lo segundo. Los dueños de animales suelen ser amables con quienes admiran a sus mascotas. De esta forma me dirigí a un hombre de gafas oscuras y gorra leninista que me resultaba familiar. Jordi Begueria, el autor de Polypus Malignus, me reconoció. Yo también reconocí su voz de actor de carácter y su rostro metamorfoseado por el tiempo. Hablamos demasiado de enfermedades y un poco de viejas aficiones. Recordamos tiempos mejores, maquillamos el presente y para nada hablamos del futuro.

jueves, 3 de febrero de 2011

Libros a la basura

Quim Monzó escribió estos días en La Vanguardia que hace unos años tiró unos 2000 libros a un contenedor tras intentar inútilmente donarlos a ciertas instituciones. Sergi Pamies comentó en cierta ocasión algo parecido. Estos hechos me llenan de dolor e indignación. Existen servicios de intercambio en bibliotecas como la de Sagrada Familia en Centros Cívicos como el Parc Sandaru o en Casales de Barrio como el de Prosperitat. También hay asociaciones que recogen libros para prisiones y para Latinoamérica. Hay que ser solidarios aunque sea difícil o aunque se escriban muy bien.

La crisis y Jaque Al Rey/Jaque al Rey en crisis

Parece que estas últimas semanas el tiempo se acelera demasiado. Desaparece la CNN+, aumenta la edad de jubilación, las cajas de ahorros se transforman en bancos, el paro aumenta…L o único que permanece estancado son las obras de la Plaza Ángel Pestaña. Parece que tardaremos en jugar al ajedrez gigante. Sin duda la crisis nos afecta y los martes viene menos gente.
El martes Anand y Karpov jugaron unas simultáneas a 5 tableros en el AVE Madrid-Valencia. Según Karpov entre los 25 y los 45 los ajedrecistas juegan mejor. A mis 52años estoy ya para el retiro como Karpov. Creo que el gran problema de hacerse mayor en el ajedrez es que pierdes ambición y ganas de competir. Por conversaciones con ajedrecistas de cierta edad llega un momento en que prefieres más las partidas amistosas que las de competición. El ajedrez de café o el ciberajedrez por encima del ajedrez con ELO. El difunto señor Joaquim Calduch, a quien traté en el Club Ajedrez Congreso a finales de los 70, era el paradigma de la falta de espíritu competitivo. Cuando lo conocí tendría unos 70 años y era aclamado como el rey de las tablas. Por otra parte el hombre se preocupaba mucho por las aperturas y en general por la teoría el ajedrez. En sus partidas solía plantear esquemas sólidos y pedía tablas cuando estaba un poco mejor. Para él se había acabado la partida. Pero muchos de sus contrarios no pensaban igual y acababan ganándole por aburrimiento. Arturo Pomar fue el verdadero rey de las tablas español. Su cansancio venía de lejos. Pero la necesidad de vivir del ajedrez le hizo pedir más tablas de la cuenta.