martes, 18 de febrero de 2014

Trabajo sexual


Se puede hacer el amor por afición, por pasión, por deseo o por dinero. En los amores mercenarios el resultado suele acabar en un “final feliz” para la parte contratante. La contratada recibe una satisfacción menos carnal, pero lo suficientemente gratificante como para realizar un trabajo moralmente degradante y en unas condiciones de higiene adversas y/o peligrosas. Demasiados trabajos ajenos a la prostitución también conllevan graves peligros para la salud, son moralmente degradantes y sufren una salvaje explotación económica.